“Trabajar con los chicos de Racing es un orgullo”

Arrancando la mañana, no sin mostrar una sonrisa plena que refleja la satisfacción de estar trabajando en el club de sus amores, nos encontramos con Cecilia Contarino, psicóloga deportiva de las Divisiones Inferiores de Racing y Coordinadora de Casa Tita, la pensión que acobija el sueño de cientos de jóvenes de triunfar en la Primera de la Academia. Orgullosa de este presente de ensueño de nuestra cantera, Cecilia repasa toda su historia dentro de la institución y revela en RdA la problemática y las ilusiones de las futuras promesas racinguistas.

-¿Cómo empieza tu vínculo con Racing?

-Desde el día en que nací, digamos que esta pasión la heredé de mi vieja y de mi abuela. Por parte de la familia de mi mamá eran todos de Racing, y por parte de mi viejo, de Independiente. Somos tres hermanos. Mi hermana y yo, de Racing, y mi hermano de la contra. Desde muy chiquita iba con mi abuela a la cancha. Hasta el día en que falleció, a los 94 años, seguía viniendo al Cilindro.

-¿Te acordás del primer partido al que fuiste a la cancha?

-La verdad que no me acuerdo porque era muy chiquita, pero de lo que estoy segura es que fue en la época en que volvimos a jugar en Primera. Yo debía tener 5 o 6 años y en Gerli, mi barrio desde la infancia, todas las paredes estaban pintadas festejando que Racing volvía a jugar en la máxima categoría.

-¿Cómo es que empezás a trabajar en el club, Ceci?

-Fue en el año 2009, cuando Rodolfo Molina ganó las elecciones y empezaron a buscar un psicólogo deportivo. Yo en ese entonces estaba estudiando la carrera y me convocan a una entrevista que recuerdo que la tuve con Mario Dianda, el jefe de los médicos, y empecé a trabajar tres veces por semana. A medida que fueron pasando los días vimos que había tanto por hacer que decidí dejar el otro trabajo que tenía y dedicarme al 100% en Racing. Al principio era la psicóloga de las Juveniles y tres años después me nombraron encargada de la Casa Tita, la pensión.

-¿Qué fue lo que te llamó la atención de aquel arranque en el 2009 y cuáles eran los principales temas que se abordaban desde el área?

-Recuerdo que en ese entonces más que nada nos ocupábamos del tema del desarraigo en la pensión, ayudando a que los jóvenes no extrañen tanto. Hicimos un trabajo en conjunto con Ignacio Santos, quien era el Gerente del Fútbol Amateur. Empezamos a transformar el concepto de pensión, empezamos a trabajar el sentido de pertenencia, a mostrarles a los chicos la importancia que tiene el club, a respetar sus colores, a tenerle amor a la camiseta, a valorar todo lo que les brindaba Racing, desde un plato de comida hasta la educación. De hecho hicimos una acción que se llamó “Amor por mi camiseta”, que tal vez eran cosas chiquitas pero que empezaron a formar el cimiento de la pertenencia que hoy vemos en la actualidad en la pensión. Por ejemplo, cuando se podía ir de visitante, aprovechábamos para llevar a algunos chicos a ver a Racing en esa condición. Me acuerdo que llevamos a varios a la final de la Copa Argentina 2012, en San Juan. Después hicimos varios festejos, como pasar el Día de la Madre en el Cilindro, y que ahí los chicos pudieran sacarse fotos con los colores del club y hacérselas llegar a sus familiares.

-¿Cuáles fueron tus sensaciones cuando te nombraron para trabajar en el club?

-Fue como alcanzar un sueño, por todo lo que Racing ya representaba para mí. Dicen que cuando uno trabaja de lo que le gusta y en el lugar que le gusta, muchas veces lo deja de sentir como un trabajo y es cierto. Si bien hay una enorme responsabilidad y compromiso, hay mucho amor atrás que acompaña para que todo salga aún mejor.  Y si bien hay que ponerle el lomo a muchísimas situaciones difíciles, la recompensa de que los chicos, a medida que van creciendo profesionalmente, se sigan acercando para agradecerte o para contarte sus logros es altamente reconfortante y gratificante.

Cecilia, en el medio, junto a Gastón Gómez, Pablo Cuadra, Braian Guille, Matías Zaracho y Juan Musso.

-¿Recordás el caso de algún chico que te haya marcado de aquellos primeros años?

-Hemos tenido varios casos difíciles. Hemos atravesado cosas muy feas como la muerte súbita de un chiquito en Infantiles, una enfermedad grave de otro de los chicos, el fallecimiento de Chechu, el masajista… En esos casos es clave la contención que podamos brindarle a todos los chicos, que se ven muy afectados por estas cosas. Es clave estarles encima. El caso de la detención de Ignacio Risso Patrón (NdeR: el chico de Inferiores que en 2012 fue imputado bajo la carátula de homicidio simple a la salida de un boliche, en Quilmes) también fue muy duro. Lo acompañamos en todo el proceso.

-¿Cómo se aborda un caso como el de Risso Patrón?

-Lo hemos acompañado desde que comenzó todo, hace casi seis años, aproximadamente. Nos pusimos al servicio de lo que hiciera falta, no sólo con él sino ayudándolo para que no pierda el contacto con su familia, que es la que más sufre. De hecho, su mamá es una excelente persona y trabaja acá en la pensión.

-¿Cuánto afecta la presión que los padres pueden ejercer sobre los chicos?

-Considero que los infantiles son los que más afectados pueden resultar, porque son las categorías donde los padres siempre les están encima y los más chicos siempre prestan mucha atención a lo que dicen los papás. Trabajamos también para que esa presión de trasladar las ambiciones de uno no repercutan en el disfrute del niño cuando juega al fútbol.

-¿También trabajas con el plantel de Primera División?

-No, en la Primera trabaja un excelente profesional como lo es Gustavo Goñi. Nosotros lo hacemos con todas las Divisiones Infantiles e Inferiores.

-¿Se hace un trabajo distinto con los chicos que vienen a jugar a Racing desde el Interior del país?

-Sí, con ellos se trabaja mucho el tema de los obstáculos, que si uno logra superarlos va a estar muy fuerte a la hora de poder llegar a cumplir sus metas. La distancia es uno de esos obstáculos. Hay que ir acompañándolos, a veces se los puede mandar unos días a la casa, para que recuperen pilas, otras veces considero que lo mejor es que vengan a la pensión, que den una mano más activa aquí adentro para que ocupen su tiempo libre. A algunos hay que estarles más encima que a otros para que no se pinchen, para que no bajen los brazos por la distancia.

-Los chicos siempre nos dicen que la pensión y el colegio del club les facilitan mucho las cosas. ¿Qué cambios fuiste notando en éstos con el correr de todos estos años como encargada de Casa Tita?

-Veo que con el paso del tiempo hay cada vez más compromiso y compañerismo entre los chicos. Acá no hay peleas ni robos. Nadie toca lo que no le corresponde y tratamos de mantener normas de convivencia para que no se afecte el clima de hermandad y de tranquilidad que suele reinar.

-¿Existe, en caso de incumplir alguna norma, algún tipo de castigo o penitencia?

-Sí, obviamente, y la responsable en ese aspecto soy yo. El grado del castigo puede variar según la edad y respecto a la inconducta. Quizás los más comunes son que por haber hecho tal o cual cosa no puedan tener la chance de ir de comprar al supermercado o se les niega el permiso para ir a dormir a lo de un compañero. Hay que mostrarse rígida en algunos aspectos para que el chico comprenda que actuó mal. En caso de que haya reincidencias se puede pedir sanción deportiva. Hay pocos casos en que se da esto, pero se le impide jugar el próximo partido.

-¿Cuáles son los requisitos de admisión para que un pibe que juegue en las Inferiores de Racing pueda quedarse a vivir en la pensión?

-Esa es una decisión de los coordinadores, por lo general es por rendimiento deportivo. Puede pasar que por alguna cuestión social yo también quiera traer a alguno acá. La pensión queda dentro del Estadio, al lado de la puerta 6, donde antes estaba la confitería.

-¿Es requisito indispensable estudiar en el colegio del club para estar en la pensión?

-Sí, seguir estudiando y tener buen comportamiento. Para estar en la pensión hay que cumplir con ambas.

-¿Todo chico que juega en las Divisiones Inferiores tiene que hacer una consulta con vos?

-Exactamente. Al menos una vez por año cada jugador de nuestras Inferiores tiene que tener una charla conmigo o con nuestro otro psicólogo, Dario Pelazzo, o mismo con la trabajadora social, Lucila Ramenzzoni. En total atendemos 210 chicos en Juveniles, 180 en Infantiles y 120 en Pre-Infantiles.

-Desde que vos estás, ¿cuáles fueron los primeros jugadores que estuvieron con ustedes y luego pudieron llegar a Primera?

-Creo que los primeros, por una cuestión de que eran los más grandes, fueron Sebastián Mayorga y Juan Cruz Respuela. Luego llegaron Viola, Fariña, De Paul y varios más.

-¿Qué nos podés comentar de la generación de jóvenes que hoy se están afirmando en la Primera del club?

-Siento un cariño muy especial por todos ellos, porque los conozco bien de chicos: Mansilla, Lautaro, Musso, Zaracho, Cuadra, Chila, Guille, Álvarez. No hay día en que no me pasen a saludar. Los siento parte mía. Vienen siempre a tomar mate o a los cumpleaños de los chicos, porque se siguen festejando los cumpleaños acá. Buscamos que no pierdan el sentido del disfrute y los seguimos cuidando como si aún viviesen en la pensión.

-¿Cómo se trabaja la ansiedad de un joven cuándo da el salto a la Primera División?

-Se trabaja mucho con ellos, en sesiones y hasta la noche anterior al debut. Buscamos que los chicos jueguen sueltos, como lo han aprendido a hacer con el correr de los años, que no pierdan la diversión por hacerlo. Cuesta, pero da resultado.

-¿Que sentís cuando ves que estos chicos, más allá de haber crecido profesionalmente, no han olvidado sus raíces?

-Un orgullo muy grande. Juan Musso y Brian Mansilla, por ejemplo, están acá desde Novena. Mansilla tiene un carisma especial, nunca pasa desapercibido. Era bastante revoltoso de más chico, hasta tuvimos que dejarlo afuera de la pensión por unos días, pero al poco tiempo volvió porque extrañaba, un divino.

-¿Se sienten respaldados por la Comisión Directiva desde Casa Tita?

-Totalmente, gracias a Dios siempre tuvimos a la cabeza al Oso Adrián Fernández, presidente del Fútbol Amateur, quién siempre está muy presente. Cada vez que pedimos algo nos lo dan porque saben que es para trabajar con los chicos.

-¿Pensás que se puede seguir mejorando el nivel de contención de los chicos?

-Sin dudas, no hay que dar ni un paso atrás. Creo que siempre se puede estar mejor. Si bien hoy somos uno de los clubes modelo en cuanto a Inferiores, hay que seguir trabajando.

-¿Se hubiera imaginado aquella nena que iba a ver a Racing con su abuela poder ser partícipe fundamental y estar tan involucrada de este gran momento de la institución?

-Lo soñaba como una utopía, no como algo posible, y ahora al ver esta realidad siento que mi vieja y mi abuela estarían orgullosas de mí. Lo que aprendí con estos años de trabajo es que hoy me interesa más el crecimiento sano de los chicos que las necesidades que yo puedo tener como hincha del club. 

Junto a su abuela, que le inculcó el amor por Racing.

12 comentarios sobre ““Trabajar con los chicos de Racing es un orgullo”

  • el 15 agosto, 2017 a las 17:25
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    Felicito a la dirigencia por tener la claridad e inteligencia suficiente para darle este espacio a una hincha del club que hace un trabajo profesional tan importante. Mucha suerte Cecilia y gracias.

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  • el 15 agosto, 2017 a las 17:42
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    Tengo el placer de conocer a Cecilia y Racing con ella está en muy buenas manos…es una persona maravillosa que ama su trabajo los chicos y el club

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  • el 15 agosto, 2017 a las 17:48
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    Mezcla de pasión, amor y gran compromiso profesional. Un orgullo Ceci

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  • el 15 agosto, 2017 a las 19:03
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    Grande Ceci, amor por el Club y pasión por el trabajo. Que joya para el Club

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  • el 15 agosto, 2017 a las 20:13
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    Hermosa nota. Seguramente, Ceci, será reconocida como la gran Tita.

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  • el 15 agosto, 2017 a las 20:47
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    Muy buena nota,excelente q alguien q ama los colores del club sea quien apoye a los juveniles y les inculque el señor pertenencia,Felicitaciones!!

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  • el 15 agosto, 2017 a las 22:54
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    Gran trabajo el del dpto. Psicosocial. El psicologo que trabaja con ceci se llama Dario Palazzo, no pelazzo. Saludos, gran nota.

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  • el 16 agosto, 2017 a las 08:56
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    No te conocia hasta leer este reportaje, te felicito, racing positivo, seguro estaran orgullosas de ti, adelante!!

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  • el 16 agosto, 2017 a las 20:00
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    Muy interesante tu trabajo Cecilia, se nota en la cancha que la mayoría de los juveniles que llegan a primera, tienen mayor sentido de pertenencia y una formación de compañerismo, respeto y humildad. Muy buena idea de la dirigencia, buscar un grupo de profesionales que orienten pedagógicamente a los chicos que transitan por las inferiores. Excelente nota.

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  • el 20 agosto, 2017 a las 13:10
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    Gracias!! soy un pavote grandote de 56 años que se emociona por estas cosas.. Gracias por publicarlas, los miles y miles de hinchas del interior y del exterior no conocemos como se trabaja en el club, creemos que todo es el futbol de primera division y claramente no es asi. Felicito de corazon a mi amada Academia y a toda su gente que pone pasion por lo que hace y a la pagina por divulgarlas.. Muchas Gracias!!!

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