La vida detrás de los millones

Tras la caída de Pablo Emilio Escobar Gaviria, y los carteles de Medellín y Cali, el barrio San Luisito quedó en manos de algunos microtraficantes. Ya sin grandes aparatos encargados del movimiento de la droga, este humilde barrio de Cali fue refugio de pequeñas bandas delictivas que hacían sus negocios. En este contexto, cargado de violencia y marginalidad, creció Andrés Felipe Ibargüen. Años antes de convertirse en campeón de América con Atlético Nacional y el fichaje más caro de la historia de Racing (4.000.000 de dólares por el 80% del pase), Pikiña -como le dicen en su tierra- sólo era un pichón de crack al que no le llegaban los oportunidades. Vio cómo muchos de sus amigos eran devorados por el sistema y se aferró a esa canchita pelada, de pura tierra, para intentar un día ser jugador de fútbol. Era la del Club San Luis 2, donde le gustaba dejar en ridículo a los demás chicos y hasta apilarse al equipo entero antes de hacer un gol. “En ese entonces, a las 11 o 12 años, yo jugaba para Pupilos de San Luis, que era otra escuelita. Era central y tenía que marcarlo. ‘Te voy a romper las piernas’, le decía. El me seguía encarando, siempre iba al frente. En el contexto de violencia que crecimos, eso era muy natural. Había que ir para adelante”, cuenta Juan C Cortes, quien hoy es periodista deportivo y sigue viviendo en el mismo lugar donde nació Ibargüen. Pikiña, en tierras colombianas, se le dice a un chico que molesta mucho, cargoso… Nadie sabe si es por cómo jugaba o por su vida sin la pelota, donde era alegre, divertido y gustoso de hacer bromas.

La canchita donde se formó Ibargüen.

A pesar de brillar desde muy pequeño, este delantero no tuvo una carrera lógica. Ni América (club del que es hincha) ni Deportivo Cali lo captaron. Su carrera, ya consagrada, lo llevó a Bogotá y después a Ibagué antes de Medellín, rivales deportivos del lugar donde nació. Al día de hoy, esa indiferencia le sigue doliendo. A los 19 años (sí, hace sólo seis) lo anotaron como invitado para jugar un torneo interno de agentes de tránsito de Cali. Leonardo Molina, uno de los agentes, también manejaba el club San Luis 2 y no dudó en llamarlo. Obviamente que fue el goleador y elegido como figura del torneo. Pero lejos estaba de dar el salto…

La cuadra donde vivió de niño.

Terminada esta competición pasó a jugar a Boca Juniors de Cali, un club que supo ser rival de los equipos más importantes de Colombia pero que en 1957 le cedió su ficha al Deportivo y dejó el profesionalismo. Se convirtió entonces en una escuela formadora de jugadores, que disputa torneos departamentales de donde han salido jugadores como Giovanni Hernández y Hugo Rodallega. Pero tampoco tuvo suerte… Los dirigentes no quisieron darle su ficha y estuvo dos años alejado de las canchas. En 2011, ya con 21 años, parecía el fin de su sueño. Pero apareció Cortuluá, otro club pequeño del valle, y le dio una nueva oportunidad. La única condición era que él mismo se pagara su casa y su comida. Aceptó. Todavía creía en poder ayudar a su familia gracias a la pelota y le puso empeño. “No servís para el fútbol”, le volvieron a decir. Pikiña quebró en llanto. Volvió corriendo al barrio dispuesto a convertirse en guardia de seguridad para poder llevar algo de dinero a su hogar. El fútbol era historia. “Es el trabajo más cercano que tengo para ayudar a mi mamá”, le dijo a los suyos.

Siempre que puede vuelve a sus orígenes.

Pero su destino estaba escrito. Néstor Rodríguez, técnico que había conocido en Cortuluá y sí lo quería, asumió en Bogotá FC, del fútbol del Ascenso, y se lo llevó. Ahí explotó, pasó a Deportes Tolima (ganó la Copa Colombia 2014) y pasó a Atlético Nacional. El resto es historia sabida. Goles, títulos y un pase récord al fútbol argentino. Con esta hoja de ruta, sus problemas de adaptación en Racing no parecen un desafío que Andrés Felipe Ibargüen no pueda superar.

*Agradecimiento especial para Juan Cortes, de Dinas Sports y Tiempo del Hincha. Cali, Colombia.

5 comentarios sobre “La vida detrás de los millones

  • el 7 septiembre, 2017 a las 14:09
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    Gracias por permitirnos saber algo mas alla del futbol del jugador mas caro en la historia del club.

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  • el 7 septiembre, 2017 a las 19:51
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    Felicitaciones a piki. Excelente persona…solo deseos de triunfó.

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  • el 8 septiembre, 2017 a las 00:54
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    Ojala q la rompa. Si no es asi puede laburar de Seguridad en la CD. Ma mita !!! El pase mas caro de la historia de Racing!!!?con 4 palos podiamos poner varios ascensores en la cancha

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  • el 8 septiembre, 2017 a las 08:37
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    Cuando va a jugar este muñeco o lo trajimos para que alguien muerda algún dinerillo!!!! Ya van como 40 día en el club! O se dieron cuenta que es un perro y ahora les da vergüenza ponerlo

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