“Por Racing lloré como nunca en mi vida”

Vicente Principiano, ex futbolista de Racing, nos abre su corazón en una nota para emocionarse. El nacido en San Nicolás, dueño de la casaca número 10 durante el campeonato que la Academia obtuvo en 2001, nos relata sus sentimientos por el club, lo difícil que es asentarse de titular en un equipo siendo enganche y cómo fue su vida siendo un verdadero trotamundos del fútbol. Quedate leyendo una nueva historia de amor por nuestra camiseta con el clásico sello de RdA.

Trotamundos, jugó un Sudáfrica.

-¿Qué es de tu vida?

-Hace 8 años que estoy en San Nicolás. El último tramo de mi carrera lo hice en el Ascenso italiano. Tuve un paso por el Matera en 2009 y luego fui al Sporting Termi. Los últimos meses se me hicieron eternos allá. Finalmente, a los 30 años, me volví para Argentina por cuestiones familiares y empecé a jugar en Defensores de Villa Ramallo.

-¿Cómo se te ocurrió empezar con el negocio de las canchas de fútbol?

-Mientras jugaba en Defensores, empecé a averiguar e iba observando algunas canchas de fútbol cinco. Armé un predio con dos canchas y fundé mi escuelita de fútbol para chicos de entre 3 y 12 años. Soy captador de talentos y a veces llevo algunos pibes a probar a Racing, donde siempre tienen las puertas abiertas para mí y me atienden como si fuera mi casa.

-Se te nota muy entusiasmado con este proyecto…

-Absolutamente. De hecho, tengo un proyecto para el año que viene en el cual voy a poner un predio de siete canchas de fútbol siete y una de fútbol 11. Quiero entrenar una buena cantidad de pibes para que lleguen mejor armados a Primera. Hoy por hoy no dirijo categorías sino que miro partidos de Baby y voy seleccionando talentos.

-¿Qué recordás de la época en la que hiciste las Inferiores en Racing? El club no atravesaba un buen momento institucional.

-Durante un par de años, sobre todo a partir de 1996, la situación en el club se puso muy difícil. Algunas veces no teníamos lugar para practicar ni teníamos ropa de entrenamiento. Era moneda corriente.

Fue dirigido por Mostaza.

-¿Qué pasaba por tu cabeza en el momento en que el club estaba al borde de la quiebra?

-Por un lado, como hincha de Racing, lógicamente estaba muy preocupado. Por el otro, no tenía ninguna duda de que el club iba a salir adelante. Lo mejor que tiene Racing es su gente y por eso era imposible que esta institución se desmoronara.

-Y hoy en día, ¿Cómo ves el club?

-Hoy es un placer ir a Racing. Me siento totalmente orgulloso de cómo está la institución. Veo un club en serio y muy unido en pos de seguir creciendo en todas sus áreas.

-Compartiste Inferiores con Diego Milito, ¿Ya se le veía pasta de crack?

-Sí. En los entrenamientos la rompía y ya se le veían cualidades de un futbolista diferente. En Tercera, Miguel Gomis fue clave para que Diego pudiera dar el salto. Cuando llegó a Primera, Mostaza supo bancarlo y darle oportunidades para que se pueda lucir. Luego, Milito, hizo una tremenda evolución, la cual lo llevó a ser uno de los mejores delanteros del mundo.

-Llevaste la diez en la espalda en el campeonato que ganó Racing en 2001. Pese a que no tuviste lugar en el equipo titular, ¿Cómo viviste aquel momento?

-Fue maravilloso. Haber tenido la 10 casi dos años y medio en el club que amo fue un orgullo que nadie me lo puede quitar, un sueño cumplido. Siempre digo que me podría haber ido mejor y también peor. Con Mostaza jugué el primer semestre del 2001 cuando nos salvamos de la Promoción. Después vinieron varios jugadores y se armó un equipo muy sólido. Concentré en el partido contra Nueva Chicago de aquel Racing campeón pero no tuve lugar entre los suplentes.

-¿Cuándo te diste cuenta de que podían ser campeones?

-El día del famoso gol de Bedoya ante River. Apenas terminó el partido, todo el plantel se juntó en ronda en el césped mientras la gente alentaba como loca y, por la charla que tuvimos, me fui con la certeza de que el torneo no se nos escapaba.

-¿Qué sentís que te faltó para pegar el salto?

-Nunca pude jugar un campeonato entero. Siento que me faltó eso para poder pegar el salto. Después del 2001, me fui a Chile y salí campeón con el Colo Colo. Estaba en un gran momento y listo para romperla en la Academia a principios del 2003. Encima estaba Osvaldo Ardiles, a quien le gustaba jugar con enganche. Lamentablemente, en la primera práctica luego de mi vuelta, me rompí el ligamento cruzado anterior y estuve seis meses parado.

-Sobre finales de 2003 te recuperaste y tuviste algo de continuidad…

-Jugué varios partidos con Ángel Cappa y me fue bastante bien. Estaba siendo titular con Angel pero él dejó el cargo. Ahí tenía que tomar una decisión clave porque me quedaban seis meses de contrato. El club no me ofrecía un buen contrato y mi representante de aquel momento, Jorge Cyterszpiler, me dijo que no arreglara con Racing, que tenía ofertas de México y Suiza. Le hice caso y me falló, terminé en Perú luchando el descenso con el Atlético Universidad. Me arrepiento toda la vida de haber tomado la decisión de no seguir en la Academia.

 

-Fuiste un trotamundos del fútbol. Pasaste por equipos de Perú, Venezuela, Ecuador y hasta Sudáfrica, ¿Qué te quedó de esas experiencias?

-A la mayoría de esos lugares fui solo. Hay que tener mucha estabilidad emocional para bancarte estar lejos de tu país y tus seres queridos tanto tiempo, no es nada fácil. Después de estar unos meses en Perú, me fui a Ecuador. Jugué en el Olmedo, donde peleamos la Copa y Campeonato. Luego me llamó Cappa y me dijo que estaba la posibilidad de ir al Sundowns de Sudáfrica. Me sorprendió el llamado de Ángel pero lo noté convencido. Me dijo que me necesitaba y que el país era hermoso así que no dudé demasiado y me fui para allá.

-¿Te fue difícil adaptarte a la cultura africana?

-Para nada. La adaptación fue espectacular, la comida y el lugar eran un lujo. El Presidente del club era un fenómeno, había sido abogado de Nelson Mandela. Allá hablaba con mis compañeros en inglés así que no tuve problemas. Por desgracia, me fui a los 6 meses, después de que Cappa rescindió contrato.

-Nicolás Oroz es un enganche, también surgido de las Inferiores como vos, ¿Pensás que debería tener una chance?

-Eso es decisión de Diego Cocca. De mi parte te puedo decir que es una posición en la que cuesta mucho ganarse la titularidad. Salvo que seas Riquelme o Aimar, necesitas que un entrenador te banque y te dé  continuidad en seis o siete partidos, sino se hace muy difícil. Si un equipo no juega bien, el primero que sale es el enganche.

-Juan Musso y Pablo Cuadra son nicoleños como vos, ¿Te los cruzaste allá?

-Sí. Son dos fenómenos. En el momento en que Musso dejó por un tiempo las Inferiores de Racing porque extrañaba mucho a su familia, nos entrenábamos juntos en Defensores de Villa Ramallo y lo llevaba en mi auto hasta el club, es un arquerazo Juancito. Con Cuadra jugamos algunos partidos acá y es un crack, humildad pura.

-¿Qué significa Racing en tu vida?

-Lo más grande que me pudo haber pasado. Se me pone la piel de gallina (se emociona). Estoy totalmente orgulloso de haber vestido esta camiseta, por Racing lloré como nunca en mi vida.   Después de irme del club en 2003, volví a la cancha recién en la Promoción frente a Belgrano en 2008. Cuando llegué a la platea, en un momento la hinchada empezó a alentar con todo y me puse en la piel del jugador. Pensaba en lo que podían estar sintiendo y en lo que yo había vivido, el corazón me explotaba. Se me empezaron a caer las lágrimas como nunca antes me había pasado, jamás olvidaré ese día.

 

Humilde, sencillo. La palabra de Vicente Principiano eriza la piel y transmite un sentimiento inexplicable. Es la historia de un amor que aunque no fue perfecto, dejó una marca para siempre en el corazón de este enganche que seguirá ligado eternamente a Racing, su segunda casa.

Juan Gorrochategui

Juan Gorrochategui

Periodista y docente. Redacción en Racing de Alma. Integrante de "Esto es Racing" (L A V de 14 a 15 por AM 770).

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3 comentarios sobre ““Por Racing lloré como nunca en mi vida”

  • el 12 octubre, 2017 a las 12:06
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    Hola muchachos yo lo vi jugar a principiano una maravilla lástima que Racing andaba a los tumbos el como otros juveniles se tuvieron que ir.por eso resaltó esta nota que te hace sentir más racinguista que nunca .cuidemos lo que hemos progresado como institución gracias blanco gracia por esta hermosa nota que me hacer recordar lo grande que es racing

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    • el 12 octubre, 2017 a las 21:43
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      Creia en Blanco. Lo iba a votar Pero la cesion de mi cancha la de todos los racinguistas y en especial de los socios que bancamos el club para un acto politico es una verguenza y un atropello Su falta de respeto hace que pierda votos Lo van a lamentar Blanco Coca y Bragarnik

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  • el 12 octubre, 2017 a las 15:05
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    Enganche talentoso Principiano. Las lesiones le cayeron en mal momento; encima el finado atorrante de Cyterszpiler lo enterró.
    Excelente nota de Juan, brillante pluma.

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