Los huevos de Racing en el clásico

Como el Ave Fénix. Desde abajo, los pibes de Racing juntaron fuerzas para resurgir, sobrevolar por las ruinas y mostrar su figura reluciente. El futsal académico pasó por cada una de estas etapas en la fecha diez del torneo de Primera División al enfrentarse en el Multideportivo de Villa Modelo a Independiente. Con gran parte del tiempo abajo en el marcador, supo reinventarse y golpear en los momentos justos para quedarse con el partido que hacía más de siete años no ganaba.

Los clásicos nunca son un partido más. En fútbol, básquet, futsal...donde sea. Se juegan de otra manera, con el corazón en la mano. Basta con ver lo que hizo Lisandro López en febrero. Las estadísticas previas o los resultados que anteceden a ese cotejo, suelen quedar de lado. Y esta no fue la excepción.

Si bien en la anterior fecha del torneo venció a Banfield de visitante por 3 a 1, días más tarde, tuvo que enfrentar en 32avos de final de Copa Argentina a Camioneros. Con muchos suplentes, cayó por 7 a 2 y le dijo adiós tempranamente a la Copa. En la vereda de enfrente, Independiente arribó a este partido sin desgaste físico, ya que se suspendió su partido por la novena fecha ante Boca.

El inicio fue muy trabado. Damián Sellanes, DT de Racing, propuso en los cuatro minutos iniciales intercalar cuartetos para mantener intensidad en el juego. Lo bueno que hacía arriba, lo sufría a la hora de defender. Pero la tarde de Gerli se nubló. A los seis minutos de juego, Juan Arrieta fue a trabar con un rival y en el camino lo golpeó con el codo. El árbitro lo expulsó y durante dos minutos, la Academia estuvo con 3 jugadores en campo más el arquero. En ese lapso, Marcos Ferreyra, arquero de Racing, se lució una y otra vez bajo los tres palos. Sin embargo, a treinta segundos de recuperar el hombre de campo, el local se puso en ventaja con una gran jugada individual de Caruso para abrir el marcador.

Todo se hacía cuesta arriba. Los académicos buscaban llevar peligro al arco rival pero no encontraban el camino. Para colmo, cada contra representaba un peligro de gol en el arco celeste y blanco. Hasta que llegó el segundo del Rojo a los catorce del primer tiempo.

Los dirigidos por Sellanes estaban para el cachetazo e Independiente desaprovechaba sus situaciones por las grandes intervenciones de Ferreyra. De repente, se encendió una luz de esperanza. Faltando treinta segundos para el final del primer tiempo, llegó a la sexta falta y con un tiro desde el punto penal, Agustín Plaza descontó para Racing.

Tras el descanso, otro golpe duro de Independiente en el primer minuto. Luego de un pelotazo, el local estampó el 3 a 1. Racing, lejos de achicarse, creció en la cancha y agobió a la defensa rival. Fue por todo y lo consiguió. Casi a los 12 minutos, Oscar Borghetti enganchó entre tres defensores y definió al segundo palo. Treinta segundos después, Agustín Ripoll llegó al empate tras una fantástica asistencia de Matheus Bezzerra. A los 14 del segundo tiempo, Alan Miño recuperó la pelota en ataque, se la dejó a Borghetti quien sacó un potente rempate y, tras la tapada del arquero, apareció Leandro Rigo para capitalizar el rebote y poner el 4 a 3.

Con Independiente tirado en el ataque buscando la igualdad, los espacios llegaron solos. El arquero rival pasó a ser uno más en cada ataque. Y Racing no perdonó. Borghetti, aprovechó un mal pase del portero del Rojo que estaba lanzado en ataque, se la cedió a Ripoll y este corrió 15 metros con el arco desguarnecido y estableció el 5 a 3 final. Así, Racing ganó el clásico después de siete años y alcanzó el quinto puesto del campeonato con 18 unidades. El próximo fin de semana recibirá a Pinocho en el Centro Deportivo y luego visitará a San Lorenzo.

La formación titular de Racing: Marcos Ferreyra; Alan Miño, Leandro Rigo, Adrián Rescia y Oscar Borghetti.

Foto: @pasionfutsal