A horas de partido contra Argentinos, en Racing hubo una reunión que apaciguó las agudas después de que estuvieran muy agitadas por el profundo malestar que había explotado por parte de las filiales hacia la dirigencia comandada por Diego Milito.
Por la mañana de este sábado se produjo una reunión entre dirigentes y ocho referentes de Filiales. "Fue con el propósito de establecer un canal de comunicación fluida que permita avanzar en el abordaje todos los temas específicos del área. El encuentro fue muy positivo y se acordó una conformación de una mesa de diálogo y trabajo", informaron desde el club.
Ausente el presidente, estos fueron los directivos asistentes: Kevin Feldman (secretario General), Martín Ferré (Vicepresidente 2°), Leandro Rodríguez Hevia y Diego Bartalotta (miembros de CD). Mientras que como representantes de las filiales se presentaron Marcelo Neglia (Merlo), Alejandro Dacko (Echeverría/Ezeiza), Saúl Gherscovici Comodoro Rivadavia-Patagonia Sur), Lucrecia Boggian (Santa Fe), Santiago Carrascal (Rosario), Camila Regazzoni (Puerto Madryn), Rodolfo Paulizzi (Azul) y Marcos Gianfrini (Mar del Plata).

Inicialmente, desde la Academia habían convocado a una reunión para el lunes 9 de febrero a las 11 de la mañana, pero fue rechazada a través de un un duro comunicado que acrecentó las diferencias con la actual gestión. "No nos escuchan", "falta de respeto", "falta de respuesta", "estamos mucho peor que antes", "comunicación cero", son algunas de las expresiones que se usaron en dicho comunicado.

El inicio del conflicto
Cuando el Príncipe aún no había ganado las elecciones, el ex delantero expresó en repetidas ocasiones en contra de muchos de los manejos que había tenido el Departamento de Filiales durante la gestión de Víctor Blanco. Incluso, aparecieron videos donde se lo ve y escucha al actual titular del club hablando sobre estos asuntos. En campaña se reunió con los representantes y les contó al detalle cómo se iba a diferenciar con una gestión diferente de la anterior dirigencia en el tema Filiales.

Una vez que el ex delantero se impuso en las urnas, aseguraron en las filiales que la relación no cambió. Y todo los que les prometió en campaña no se visualizó, sino que se agravó al menos desde la opinión de los representantes. Las diferencias con el oficialismo (en el mandato de Blanco) ya existían, pero con DAM a la cabeza se profundizó "el destrato", según coincidieron desde las filiales.
Que este sábado se hayan juntado las partes fue una buena noticia y sirvió para descomprimir.






