Racing no tiene de qué alarmarse. Está claro que Marcos Rojo puede ser un jugador interesante, pero también está a la vista que el equipo puede andar a ritmo firme sin él. No es de esos jugadores que uno tiende a considerar clave, ni mucho menos. De hecho, pensando en que lo trajeron para jugar la Copa Libertadores y pelear hasta el final, su aporte fue positivo pero no determinante. A tal punto que entre lesiones y expulsiones terminó jugando menos de lo que se tenía pensado.

Incluso desde ahí se empieza a explicar por qué para Racing no sería un dolor de cabeza que se vaya Rojo. En medio de un interés de Estudiantes, una declaración del entrenador de ese club algo curiosa y un hecho puntual del fin de semana que llamó la atención, ya se empieza a pensar más en la salida. Principalmente de parte nuestra, de los hinchas. Que más allá del nivel siempre queremos jugadores que quieran quedarse en el club y que den el máximo por la camiseta.
Hay dos cosas que me hacen pensar que en caso de que el defensor quiera irse o el club acepte que se vaya, nada va a cambiar. Nadie duda de que cuando está bien tiene jerarquía y puede darte un plus. Que tiene grandes condiciones. Tampoco hay dudas sobre que si no se convierte en un jugador fundamental es por su gran cantidad de lesiones y sus expulsiones. Ambas cosas le quitan continuidad y con tantos centrales, y de calidad en la Acadé, enseguida pierde terreno. Justamente ese es otro de los motivos por los que no se sufriría tanto. La calidad y cantidad que tiene Costas en esa zona.
Si se tiene que ir un central en Racing, mejor que sea Rojo
Esto no es nada personal, ni subjetivo. Tampoco tiene que ver con que los seis meses de Rojo en Racing no nos hayan dado mucho. En ese caso, es 100% lógica. A la vista está que Gustavo Costas hoy tiene cinco centrales en buen nivel y de jerarquía. Incluso, más allá del gusto personal de cada uno de nosotros, cualquiera de ellos podría ser titular y ante alguna ausencia se sentiría poco y nada. Esto es algo más que positivo porque quiere decir que hay calidad y cantidad en una zona clave. Mucho más pensando en cosas importantes. Si tenés una buena defensa, tenés una gran parte cocinada. Y más si arriba tenés a Maravilla Martínez.

Pero hay una cuestión que es real. Es posible que en Racing se vaya un central. Y mucho tiene que ver el hecho de que todos quieren jugar y no hay lugar. Ante ese escenario, la de Rojo sería la salida que menos se sufriría. ¿Por qué? Además del ex Boca están Nazareno Colombo, Franco Pardo, Agustín García Basso y Marco Di Césare. Con la clave de que Naza puede jugar de seis, de dos y de líbero, si se va el que es buscado por el Pincha no se queda manco el equipo. Seguiría habiendo dos por puesto ya que Colombo puede jugar por García Basso si pasara algo.

Porque si el que se va, por ejemplo, sería algún derecho, ya puede surgir un problema. Es que ni Rojo ni García Basso pueden jugar por la derecha. Y ante alguna lesión de alguno de los defensores por la derecha, no habría ningún central en el banco para esa zona. En Criollo: si se irían Di Césare, Pardo o Colombo, quedarían dos centrales derechos y ante una lesión o suspensión, sólo estaría el titular sin recambio en el banco. Además hoy tener a Marcos de suplente, sin jugar, también podría ser algo contraproducente. Para él y para Racing...







tener a un jugador de esa experiencia en el fondo y recambio para las 3 competencias no estaba mal pero si se va en este momento es lo mismo que si no hubiera venido porque lo único que hizo fue reventarle el ojo q sosa.
Coincido con Mario y MUY BUENA la nota de Ronco. Se tiene que ir… no se pueden tolerar ese tipos de conductas en nuestro club. Gracias Marcos! Desde que llegaste sabíamos que en algún momento iba a haber algún quilombo!