Racing en el mercado de pases metió una gran sorpresa. Posiblemente el jugador menos esperado de todos, el menos conocido y en un puesto donde más allá de la importancia que tiene, es difícil destacarse. De hecho el asombro es aún mayor cuando uno pone arriba de la mesa la forma en la que se dio su llegada al club. Luego de mucho pensar, de versiones diferentes sobre si incorporar o no y otras cuestiones que dejaron en evidencia un manejo, al menos extraño de la situación. Pero lo evidente se hizo obvio y se terminó yendo por un refuerzo.
Con el Apertura 2026 ya comenzado y con la Academia teniendo un pésimo arranque. Quizá ese andar muy malo, que hizo incrementar las críticas, ayudó a que tuvieran que acelerar con una llegada que no estaba planeada. Porque se probó primero con otra opción del club, que Gustavo Costas descartó enseguida y a eso se le sumó el mal andar de Gastón Martirena, quien terminó como suplente en 2025 y en 2026 dejó en claro que su nivel está, al menos por ahora, para ser opción de recambio.

En ese contexto, Ezequiel Cannavo llegó a Racing para ponerse la camiseta y jugar. Y sin dudas fue la gran sorpresa del mercado de pases. Hasta el momento sólo lleva dos partidos, los dos encuentros que era posible que jugara porque firmó luego de la derrota con Tigre. Costas le dio la titularidad enseguida, sin pensarlo y el lateral derecho estuvo a la altura. Se destacó en los dos encuentros, ambas victorias contra Argentinos y Banfield. No le pesó su debut en el Cilindro y demostró en su segunda presentación con el Taladro que no fue casualidad. Estuvo a la altura y viene dejando buenas sensaciones.
Así llegó Cannavo a Racing en este mercado de pases
Procedente de Defensa y Justicia, el defensor rubricó un vínculo a préstamo hasta fin de año, con una opción de compra fijada en 2.500.000 dólares por el 100% de la ficha, según lo confirmaron desde el club de Avellaneda.

Cannavo llegó justo unos días antes de Tigre y se venía entrenando con Racing pero la firma la puso luego del encuentro con el Matador por eso no pudo estar. El jugador de 23 años arribó con el ritmo que trajo desde el Halcón y debutó ante Argentinos Junior en el Cilindro. Una parada brava, pero que le sirvió. Incluso participó en el segundo gol, imponiéndose pese a estar bajo la lupa.

El defensor se convirtió en el cuarto refuerzo de la Academia en este mercado de pases, después de las llegadas de Valentín Carboni, Matko Miljevic y Damián Pizarro. Si bien Costas no lo pidió, sí lo aceptó porque necesita un reemplazante de Facundo Mura, quien se fue libre a Inter Miami de la MLS. Contra Gimnasia La Plata, Costas había hecho entrar a Tobías Rubio a los 34' del ST por Gastón Martirena y su producción fue floja. Lo amonestaron rápido, estuvo a punto de ver una segunda amarilla (la mereció y zafó) y se lo vio inseguro.

El lateral derecho venía de ser titular durante todo el 2025, justamente por encima de Tobías Rubio. De buena proyección en ataque, en 2025 afrontó 32 juegos, anotó dos goles y colocó una asistencia. De 1,80 metro, tiene nacionalidad argentina e italiana, condición favorable para una futura venta a Europa. Esta continuidad fue clave para que llegue, se ponga la camiseta y juegue. Eso que habitualmente se pide a la hora de que llegue un refuerzo. Y si a eso le sumás que lo hace bien y cumple en un puesto donde se estaba flojo. Sin dudas, pese a no llevar el rótulo de figura, es la sorpresa en el mercado de pases.





