Argentina avanzó a los octavos de final del Mundial y Rodrigo De Paul volvió a ser importante. Fue triunfo 3-2 ante Cabo Verde. Desde el inicio, como cada vez que juega la celeste y blanca, Rodri le dio dinámica e intensidad a la mitad de la cancha de la Selección. Justo en un partido donde lo que más se necesitaba era cambio de ritmo y mocha movilidad. Porque enfrente habia un rival muy físico que se cerraba atrás y no dejaba espacios. Sumado a que contó con un arquero que tuvo un gran encuentro.
Para muchos, en la previa era un partido accesible. De esos que parecen ganados antes de jugar. Sin embargo, muchas veces eso termina siendo un arma de doble filo y las cosas no terminan saliendo como se esperaban. A tal punto que se llegó al alargue, se sufrió y se ganó sobre el final. Y hubo que hacer tres goles para poder pasar de ronda y sacarse de encima un partido realmente chivo. Mucho más chivo de lo que se pensaba.
Aunque para la Selección Argentina y para Rodrigo De Paul, no fue algo sorpresivo ni mucho menos. Si bien sabían que eran los candidatos y que tenían que tomar el rol protagónico, tenían en claro a lo que se enfrentaban. Un rival que estaba invicto habiendo jugado con España y Uruguay en su grupo. "Esto es parte del fútbol, la verdad es que no nos sorprendió, sabíamos al rival que nos enfrentábamos, la fase de grupos que habían hecho y que físicamente están muy bien", aseguró el motorcito.
De Paul y un mensaje claro luego del pase de Argentina a octavos
Está claro que el pase a octavos fue con lo justo. No nos sobró nada y hubieron algunos errores que habrá que corregir pensando en lo que se viene. Pero el volante fue claro en este aspecto. Más allá de las formas y de lo que haya que modificar, no hay que desviar el foco que es llegar a la final una vez más. Por eso, se festeja y se celebra avanzar de fase. "Cada vez que pasas una clasificación en una copa del Mundo es una alegría, no hay que relajarse ni acostumbrarse", avisó Rodrigo De Paul.

Como pocas veces, el ex Racing fue reemplazado por Scaloni cuando estaba por finalizar el partido. Los primeros 90 minutos, y no se lo vio muy contento con el cambio. También es cierto que de los tres del medio era el que mejor estaba. Al menos en cuanto a ritmo y despliegue. Pero el DT decidió dejar en cancha a Enzo Fernández y Mac Allister. A ellos se les sumó Leandro Paredes. El que volvió a ser reemplazado fue Lautaro Martínez, que hizo un partido muy físico y lo mejor fue cuando dejó mano a mano a Messi con el arquero.
El Toro volvió a ser titular en Argentina aunque no contó con ninguna ocasión clara. Como mencionamos, ayudó muy en la presión y en defensa, y en ataque hizo movimientos todo el tiempo para intentar generar espacios. Y de espaldas, dejó de cara al gol al mejor del Mundo.
"Lo más importante era seguir porque uno avanza y el otro se queda. Esta siendo un mundial muy parejo", volvió a remarcar De Paul. Para los que también miran con algo de desconfianza por el rival que se dejó en el camino y porque fue muy ajustado. Es cierto que en defensa hubieron algunos permisos que no se deben repetir. Pero en ataque, ante un equipo que defendió muy atrás y se metió demasiado, con su arquero como figura, se le hicieron tres goles. Ahora a Argentina se le viene Egipto.
