De ser una apuesta a terminar corriendo en soledad: así terminó la historia de Damián Pizarro en Racing. Desde el comienzo de esta semana, por decisión dirigencial el centrodelantero chileno se entrena en el Predio Tita Mattiussi con un preparador físico de las Inferiores (Nicolás Mirabelli), mientras el plantel de Primera lleva adelante la pretemporada en Cardales (a 80 kilómetros de la Capital), lugar en el que trabajará hasta este sábado.
Las autoridades del club determinaron que el atacante fuera apartado del grupo que conduce Juan Pablo Vojvoda hasta tanto se logre un acuerdo económico con el representante del futbolista por la rescisión del préstamo que se inicio en el verano pasado y se le vence en diciembre próximo.
En Racing no quieren saber nada con que Pizarro se quede en el club hasta fin de año en estas condiciones y tratarán de cortar su vínculo porque a nadie le servirá tenerlo en el Tita; el jugador se desvaloriza y Racing le paga un sueldo a un futbolista que no utiliza. Pero evidentemente, todavía no se ponen de acuerdo en el resarcimiento que pretende el trasandino por ser una decisión unilateral por parte de la institución la de interrumpirle el convenio.
Eb el arranque del plantel de la pretemporada, Pizarro se había ausentado a los primeros dos entrenamientos en Avellaneda. Ya desde antes de la llegada de Vojvoda la dirigencia había resuelto prescindir de los servicios del chileno porque no lo vieron a la altura y hubo una autocrítica puertas adentro. El DT estuvo de acuerdo con esa idea y pidió a otro 9: se apuntó como prioridad hacia Lautaro Díaz, a quien el entrenador dirigió en Santos, pero las negociaciones con Cruzeiro (dueño de la ficha) están difíciles.
Por otor lado, Elías Torres en este semestre quedo a disposición para jugar después de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha sufrido en octubre pasado. Y volverá a ser una opción más de recambio de Maravilla Martínez, junto a Tomás Pérez.

A préstamo desde Udinese, Pizarro arribó a Racing a inicios de este año. La dirigencia fue por él pese a que sus antecedentes inmediatos dejaban muchas dudas: venía de jugar apenas 26 minutos en todo el segundo semestre de 2025 con el Le Havre de Francia. Si bien Gustavo Costas no lo pidió, el club lo sumó con una opción de compra muy elevada de 5.000.000 de dólares por el 70% de la ficha. Cuando el atacante había empezado un proceso de puesta a punto, sufrió un desgarro que retrasó aún más esa etapa. Ya había arrancado con el pie izquierdo.
Lo poco que jugó Pizarro más allá de la pretemporada que se perderá con Racing
Pizarro sólo afrontó disputó seis partidos en 2026 y en dos fue titular por la baja de Maravilla Martínez: en el 3-0 sobre Atlético Tucumán (asistió a Duván Vergara) y en el 0-0 con Sarmiento.

Costas lo relegó cada vez más, hasta ubicarlo debajo de Tomás Pérez y ni siquiera lo concentró para los últimos partidos. En su debut como técnico interino de Racing, Chirola Romero lo mandó a la cancha en el segundo tiempo del triunfo sobre Independiente Petrolero, por la fase de grupos de la Copa Sudamericana. El chileno ingresó a los 23' del ST por Tomás Pérez y no gravitó.
Antes de sus ciclos en Racing y el fútbol de Francia, en Udinese solo había afrontado tres encuentros en Primera luego de destacarse en Colo Colo de Chile. Con esta última camiseta afrontó 58 encuentros, metió 12 goles y ocho asistencias.
