Racing tuvo un semestre realmente malo, irrepetible. De esos que hace mucho que no pasaban. Pésimo por donde se lo mire, malo desde cualquier ángulo. Se arrancó con un muy mal mercado de pases, se siguió con un arranque escandaloso con tres derrotas al hilo y siguió de mal en peor. No se ganó un clásico, se perdieron casi todos los partidos importantes y lo peor: no se peleó por nada. El equipo no estuvo a la altura en el Apertura, jugó decididamente mal y terminó con el papelón de quedar afuera de la zona de grupo de Copa Sudamericana donde pasaban dos de cuatro.
Todos estos malos resultados, además de atentar contra el club, terminaron con el ciclo de Gustavo Costas y también con el de varios jugadores que llevan tiempo en el club. Echaron al entrenador y se están vendiendo a jugadores titulares, además de que algunos que son suplentes también se irán. Para agudizar todo esto, el andar a nivel local fue tan malo que está prácticamente afuera de cualquier copa internacional para 2027.
Con todo esto arriba de la mesa, Racing trajo a Juan Pablo Vojvoda y está en la búsqueda de nuevos refuerzos para armar un plantel casi nuevo. Muchas dudas pero cosas claras. Hablamos de los objetivos y las obligaciones que tiene en club en este nuevo camino que comienza a transitar. Donde es necesario pisar firme e ir para adelante. Sin mucho tiempo ni margen para equivocarse o duda. Mucho menos con la poca paciencia que hoy tiene la gente.
Esto es lo que tiene Racing por delante
Hay tres caminos que deberá afrontar Racing en esta segunda parte de 2026. Y en ninguno puede fallar. Después de todo lo malo que se hizo en la primera parte, ahora sólo es momento de cosas buenas. Eso es una verdadera obligación pensando en la gente que la paso muy mal por todo lo que se hizo desde enero hasta este momento. Por eso hay que pelear el Torneo Clausura sin dudas. Es una meta y es obligatorio. De principio a fin. Llegar a instancias finales y también avanzar a los octavos de final de manera cómoda, sin tener que rascar el fondo de la olla.

Con el Clausura como principal meta para Racing, sabiendo la importancia de pelear y ganar un torneo, hay otra competencia que aparece en escena. La Copa Argentina. Sin ninguna copa internacional por delante en este año, sólo jugará en el ámbito local. Tendrá 16 partidos de fase regular por lo que es la Liga (sin contar los play-Off) y lo que alcance en la Copa Argentina, que en el escenario más optimista serán cinco partidos.
El hecho de no tener tantos partidos seguidos puede ser una ventaja y algo positivo, pero también una presión extra porque no hay excusas. También lo es la obligación de jugar un torneo internacional en 2027 y para eso es necesario clasificarse. Hoy el equipo está afuera de todo y necesita hacer una buena fase regular para recuperarse en la tabla anual. Aunque no es sencillo porque ocupa el puesto 16. Está a cinco puntos del último en ingresar a la Sudamericana y a nueve del último que se mete en la Libertadores.
En Racing todos saben que un semestre al menos bueno sería obtener al menos uno de los dos títulos locales que hay por delante y meterse en la Copa Libertadores 2027. Eso sería algo positivo teniendo en cuenta lo que pasó en esta primera parte. Aunque claro muy lejos de lo que se esperaba cuando comenzó la temporada.
