Sabe Gabriel Rojas que a Racing se le complicó el partido en el primer tiempo, se manera inesperada. Algo realmente que no se esperaba pero que cambió el curso del encuentro. Por lo prematuro y por el jugador en cuestión que estuvo involucrado. Una infantil expulsión de Matko Miljevic que cambió por completo lo que venia sucediendo en el Cilindro. Un partido duro, ante un rival complejo que llegó como el líder del torneo. Pese a esto, la Academia lo tenía bastante controlado. Con Cannavo encima de Villa, las contras no eran una complicación.

Justamente Miljevic era uno de los encargados de tener la pelota y generar sociedad con Toto Fernández y Gabriel Rojas. Eso fue de lo mejor que se vio del equipo en el rato que se jugó 11 contra 11. Sin nada sobresaliente, pero siendo un equipo que corría menos y jugaba más. Buscaba juntar pases, intentar llegar con mayor claridad y no quedaba tan mal parado porque el equipo no estaba partido. Sin embargo, la roja al 10 de la Academia complicó el panorama y obligó a Costas a hacer variantes y a los demás jugadores a tener que correr el triple.

"Terminamos muy cansados. Sabíamos que enfrente iba a haber un gran rival que juega muy bien, que llegó como puntero y que es muy intenso", comenzó contando el lateral izquierdo de Racing. Y enseguida dejó en claro que la tarjeta roja que recibieron terminó siendo determinante para el desarrollo del partido y cambió el panorama: "La realidad es que la expulsión nos condicionó y por eso nos queda la sensación de que pudimos rescatar un punto"
Rojas le agradeció a la gente de Racing y destacó un punto del equipo
Gabriel Rojas sabe que hicieron un esfuerzo físico importante. De hecho, otra vez cuando se llevó el partido al plano emocional fue cuando apareció la mejor versión de Racing. Esa que mezcla ganas y actitud, y que hace que empiecen a salir las cosas. Más desde imponerse que desde lo táctico. "La gente aplaudió la entrega y le agradecemos porque nosotros nos brindamos al máximo", confesó el zurdo que fue la figura de la Academia y la bandera de las ganas del equipo.

Porque fue al frente y no arrugó. Se hizo gigante en defensa y no paró de sumarse al ataque. Nuevamente sumó una asistencia. En esta caso siendo el encargado de la pelota parada. Con un córner preciso a la cabeza de Tomás Conechny para poner el 1-1 final. Además tuvo un bombazo desde afuera que le sacó de muy buena manera el arquero rival. "No tengo mucho en cuenta el tema de las asistencias. La verdad es que para mi lo importante es que ganemos y sumemos de a tres", sentenció.
Por último, Rojas destacó un aspecto de Racing. Entiende que el empate termina siendo positivo por cómo se dio el partido y que entendieron el partido y los momentos. "Había que ser inteligentes y lo fuimos para empatar y entender que no teníamos que seguir yendo a lo loco. Con Tigre lo empatemos y fuimos por el triunfo a lo loco y terminamos perdiendo. Ahora teníamos uno menos y el punto termina sirviendo", analizó el defensor que sigue demostrando por qué es el mejor en su puesto en el fútbol argentino.






