Un racinguista en la Casa Blanca

Su apellido, difícil de pronunciar, no es tan conocido por estas latitudes. El motivo no es otro que el hecho de que Francisco Feuillassier ni siquiera llegó a jugar en Inferiores en Argentina. De muy chiquito, en 2008 cuando él tenía sólo diez años, emigró junto a su familia a España, lugar en el que sus padres se asentaron para probar suerte. Previo a eso, en su Mar del Plata natal, deslumbraba en Cadetes '98, un equipo que, dicen, era de lo mejor del Partido de la Costa argentina.

Y esa fue la puerta de entrada de Franchu -apodo con el que lo conocen en España- para el fútbol grande. En el Real Madrid, en ese entonces, ya jugaba su hermano Santiago (hoy en el fútbol suizo), y él se sumó a la cantera merengue. Con el tiempo, y por sus reiteradas buenas actuaciones con los más chicos, Francisco se ganó el interés de Zinedine Zidane, quien lo llevó a la gira de pretemporada por Estados Unidos en el pasado julio. Y ahí hizo su debut el chico de 19 años, al ingresar por Gareth Bale y jugar todo el segundo tiempo contra Manchester United.

¿Y adivinen qué? Francisco es hincha fanático de Racing. Desde su cuenta de Twitter (@FFeuillassier) siempre retuitea algún video de la hinchada académica y sigue la actualidad de los de Diego Cocca desde España, su segundo hogar. A sabiendas de eso, el club, vía el Departamento de Relaciones Internacionales,  le envió una caja alegórica que incluye el carnet de socio y una camiseta con su apellido estampado, entre otros presentes, gestó que valió el agradecimiento por la red social del pajarito.

¿Lo tendremos algún día tirando paredes en el Cilindro? Por ahora es sólo un sueño suyo, pero en un futuro puede llegar a ser un sueño de todos.

El agradecimiento del jugador del Real Madrid.

9 comentarios en “Un racinguista en la Casa Blanca”

  1. Norberto chicoNNonr

    Orgullozo de que en Racing tengan estos gestos con gente que como todos demuestra amor por nuestros colores.
    Felicitaciones.

  2. Parece que es común en Racing. Un amigo de la infancia de mi hijo que se fue a Israel en 1990 (27 años!!) vino de viaje y queria expresamente ver a Racing. Se comunico con el club para reservar dos entradas pagandolas por supuesto y al llegar llamo a la persona que lo atendio que se acerco con dos plateas que no les cobró. MUy hermoso gesto para un recontra fanatico de la Acadé que todas las semanas ve a Racing a las 3 de la mañana y que se encarga de contarle a todo el mundo la emocion que vivio y la atencion del club. Felicitaciones a la gestión.

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