Aquel gol que elevó a la gloria a Catalán y Racing

De los potreros de su barrio a las canchas de once. Del sacrificio en las duras categorías del ascenso a tocar el cielo con las manos y quedar en la historia de la Academia. Pero la fama puede durar 5, 10 ó 15 años y que pase el que sigue... De esto se trató la vida de Omar Humberto Catalán, aquel delantero de Racing que, con su gol, le dio el último título internacional del club, en la Supercopa de 1988. Este sábado, 25 de abril, el dueño de una historia cambiante festeja sus 60 años. En esta nota repasamos otro buen capítulo en la vida de la Academia.

Nació el 24 de abril de 1960, en Caseros, zona oeste de la Provincia de Buenos Aires. Hijo de una familia humilde y trabajadora, de chico eligió apostar por el camino del fútbol, como la gran mayoría. Pero para eso tenía que seguir dos pasos. El primero, terminar el colegio. Y después, jugar en el equipo del cual era hincha su padre: Almagro. La consigna inicial no le costó y se esforzaba para hacerlo cada vez mejor. Y tras años años de luchar en las Inferiores, le llegó el turno de jugar en la primera del tricolor.

El instante sublime.

Seis años permaneció en Almagro. Pasó de no ser citado o no quedar dentro del banco en los primeros partidos, a pelear por un lugar dentro del once titular. También lo iban intercalando en posiciones: actuó de wing izquierdo, cuarto volante y delantero. Adaptándose a lo que le demandaban y a base de goles se fue ganando el lugar y no paró hasta arribar a lo más alto. Le tocó descender a la C y pelear para volver a llevar al equipo a la segunda división. Lo consiguió en el 86, su último año en el club.

Antes de Racing, el Cervecero

Recaló en Quilmes y, en el segundo semestre de 1987, desembarcó en Racing. Allí se encontró a Rubén Paz (el uruguayo venía de jugar el Mundial de México 86), al Pato Fillol (campeón del mundo con Argentina en el 78) , al técnico Alfio Basile y su ayudante Rubén Díaz,ambos integrantes del campeonato internacional con la institución. El esfuerzo dio su recompensa. Hace años contó en una entrevista con Clarín cómo fueron los primeros entrenamientos en Avellaneda: “Cuando fui a la primera práctica de Racing tenía un Fiat 1500 que se caía a pedazos. Lo estacioné en las cocheras del club. Cuando vi los autos de mis compañeros... ¡Me dio una vergüenza! En esa época había cupés Fuego y Peugeot 504. Al otro día dije que tenía que ir al dentista y lo dejé a cuatro cuadras, en un pasaje”.

Con esa humildad que lo caracterizó debutó en la Academia el 25 de octubre del 87, en el empate de la Academia con Argentinos Juniors. Transcurrieron un par de meses, ocho para ser más exactos, para que conquistara la gloria. Antes de partir hacia Belo Horizonte para jugar la vuelta de la final de la Supercopa Sudamericana ante Cruzeiro, se despidió de su padre, quien se iba a trabajar con el taxi. “Por lo menos van a volver subcampeones”, le dijo al irse. “¿Cómo subcampeones? Tenemos que ganar, salir campeones”, le contestó su hijo.

El mejor gol de su vida, en Racing

Su sueño era hacer un gol en una final a cancha llena. Tras ganar 2-1 en la ida en Avellaneda, Racing iba a Brasil para consagrarse en un estadio caldeado. En la última jugada del primer tiempo, hubo un pelotazo desde el fondo para Walter Fernández. El wing izquierdo la aguantó y vio a Catalán marcando la diagonal entre los centrales. Se la tiró ahí, donde se la pedió. Catalán anticipó y, con un toque suave, puso el 1-0 para Racing. A pesar del gol de Robson para empatar, ese resultado coronó campeón a la Academia.

Llegó el tiempo de renovar contrato luego de 29 partidos jugados y cuatro goles, uno para la obtención del último torneo internacional del club. La parte de Catalán estaba acordada con Racing, pero su representante no le cerró la suya y rechazó la oferta de la Academia; terminó en Deportivo Armenio. Allí colgó los botines a los 29 años. 

Su vida en el fútbol finalizó y salió a buscar otros trabajos. Con los comercios que abrió no le fue bien, por lo que se asoció con el padre a manejar el taxi desde 1993 hasta 2000. Eran 14 horas frente del volante para ganarse el mango de cada día. El 7 de septiembre de 1992 nació de nuevo. Tenía fama y dinero, la vida de un deportista, pero se sentía vacío. Desde ese día se encomendó a Dios y, hasta el día de hoy, vive para eso. Sirve en una iglesia de Tapiales y trabaja en una fundación cristiana de San Miguel del Monte. El misionero colabora con la parte de deportes a través de charlas, partidos a beneficios y campamentos de fútbol. Su vida, después de un gol, cambió para Catalán, aquel héroe de Racing. Ahora, es transmitir la palabra de Dios.

11 comentarios en “Aquel gol que elevó a la gloria a Catalán y Racing”

    1. Muy buena nota, me encantó cómo contaron la última parte, porque es cierto, nació de nuevo y disfruta de esa nueva vida... Tuve la bendición de conocerlo el año pasado.

  1. Que grande el representante, siempre pensando en el jugador... Deportivo Armenio que bárbaro. Tendrían que poner nombre y apellido de semejante mamarracho.

  2. Es una triste historia . Que dirigencia tenía entonces Racing , que permitió semejante desenlace ?. Nadie hizo nada para evitar ese final sin sentido ? Quizá haya una parte de la historia que no conocemos verdad? Porque no la cuentan completa ?

  3. Grande Catalan, nunca te vamos a olvidar.Era un tiempo de vacas flacas y con tu gol ganamos un título internacional, la Supercopa.- Gracias eternas.-
    Vamos Racing!!!

  4. Hoy Catalan hizo el mejor contrato de su vida se entrego a DIOS no por algo las cosas pasan en la vida,empezo en la B y paso x la A y hoy esta en la Gloria, lo vi jugar era un puntero derecho como muchos pero al lado del Maestro Ruben Paz jugaba hasta un muerto sin ofender a Catalan les comento al pasar que vi jugar al mas grande el Loco CORBATA que fue uno de los extremo como le dicen ahora mas Geniales que pude haber visto

  5. Realmente , me enojó bastante el final de Catalán como futbolista ............ la tranquilidad si , que él haya encausado su vida en una tarea tan loable y humana . Seguramente su espíritu encontró la paz, y contención QUE NO SUPO DARLE LA DIRIGENCIA DE RACING DE AQUELLA ÉPOCA !!!! Que lamentable ............la grandeza que alcanzó Catalán para resolver su vida es inversamente proporcional a la bajeza que hizo gala esa dirigencia !!!!! Dejar q un ídolo de ese tamaño caiga en esos sinsabores pinta perfecto la porquería q nos dirigía por mas problemas económicos que haya habido !!!. Gracias a Dios , hoy reina la coherencia y profesionalismo en nuestra institución , me consta !!!!.

  6. un genio catalan .si ganamos ,ese primer trofeo .como es el futlbol,ojala le vaya bien a nuestro jugador , x que si nadie cuida la plata que x entonces era muy poca ,no es como en dias. la juntan con pala-abrazo--

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