Bautista Pérez es hijo de Hugo, más conocido como Perico, aquel 5 de personalidad que se plantaba en la mitad de la cancha y rompía redes con un remate potentísimo. El ex volante le inculcó a su hijo la pasión por la Academia, el amor por el fútbol, el valor del sacrificio, del trabajo. Y hoy ve los resultados: Bauti, de 18 años, es ese 5 elegante, de fina distribución de pelota que acaba de ser campeón con la Reserva de Racing después de 63 años de sequía. Luego de semejante satisfacción, el pibe que también se destacó en el Mundial de Clubes de 2025, en la Academia que llegó a la final, conversó con Racing de Alma en una nota en la que abrió las puertas de sus sueños, su aprendizaje, sus experiencias.
"Creo que para ser campeones lo más importante fue la confianza que nos tenemos y el grupo que formamos, muy unido", arranca el mediocampista fana de la Academia.
-¿Cómo influía en ustedes lo que se venía hablando, a medida que avanzaban de fase, sobre los 63 años sin salir campeones?
-Tratamos de tomarlo con calma. Si empezábamos a ver esas cosas, por ahí nos desesperábamos más. Nos enfocamos en lo nuestro, siempre con tranquilidad.
-Hace un año la Reserva terminaba en el fondo de la tabla. ¿Qué cambió la dupla de Chirola Romero-Luli Aued con su llegada?
-El primer semestre que estuvieron Chirola y Luli yo no estaba yo. Pero cuando llegué, el mensaje que siempre nos dejaban era que dejemos todo. Nos decían que el entrenamiento a full era el reflejo de lo que íbamos a hacer en los partidos. La unión del equipo y el grupo que armaron fue lo más importante y lo que nos ayudó a salir campeones.
-¿Y desde lo futbolístico qué les pedía en cuanto al estilo?
-Juego, siempre juego. Por ahí si algún partido se complicaba y no podías salir jugando, tenías que lanzar un poco más, pero la idea era siempre salir jugando por abajo. Esa era la marca registrada.
-¿Por qué creés que fueron campeones más allá de la unión del grupo?
-Luli (Aued, ayudante) y Chirola preparaban los partidos con mucho tiempo de anticipación, así que ya sabíamos cómo jugarlo. Sabíamos que a Vélez le gustaba tener la pelota, pero que no le gustaba correr atrás de ella. Nuestra idea fue manejar la pelota lo más posible para que ellos se fastidiaran, y creo que nos sirvió bastante bien.

-Con Independiente, en semifinales, le dieron vuelta un 1-0 y al final lo ganaron 3-2. ¿Cómo fue esa vivencia?
-Con ellos había un poquito de pica porque les habíamos ganado en su cancha en el torneo y después quisieron jugar en el predio de Domínico. No nos dejaron llevar gente, sólo una persona por jugador, y eso nos motivó aún más a salir a ganarles. Ganar ese clásico 3-2 sobre la hora, habiéndolo dado vuelta, nos puso en las nubes para jugar contra Vélez.
-En la final, ¿qué se te pasó por la cabeza cuando River les empató el partido jugando con dos hombres menos? ¿Te entraron dudas?
-Te juro que estaba tranquilísimo porque sabía que íbamos a ganar, que ya estaba escrito. Es un grupo de la puta madre y sabíamos que cualquiera iba a dejar la vida por el otro. Además, la gente nunca paró de alentar, fue una locura la cantidad de hinchas que fueron a apoyarnos.
Bautista Pérez, juvenil de la Reserva de Racing, fue pieza clave en el Mundial de Clubes Sub 18 de 2025
-¿Qué recordás del Mundialito del año pasado, en el que Racing le ganó semifinales al Real Madrid y perdió la final con Barcelona? ¿Qué te dejó esa experiencia?
-Fue una locura hermosa. En el hotel comíamos prácticamente al lado de los jugadores del Real Madrid y del Barcelona. Nosotros nos poníamos a cantar arriba de las sillas y a revolear las remeras, y ellos nos miraban como diciendo: ¿Qué hacen estos locos?'. Estaban sorprendidos de ver cómo amamos a este club. Al terminar los partidos hubo muy buena onda y cambiamos camisetas y botines.

-¿Cómo te definís?
Yo creo que hay que conocer las limitaciones de uno. Sé que no soy un jugador rápido, así que lo tengo que suplir estando bien posicionado, en el lugar y momento correctos. Lo que más destaco de mi juego es el jugar sencillo y ver la jugada siguiente; antes de que me llegue la pelota, ya sé qué voy a hacer. Mi mayor característica es la lectura del juego.
-En tu puesto de volante central, ¿quién es tu referente?
-Siempre fui fanático mal de Sergio Busquets. Obviamente no tengo su técnica, pero físicamente nos parecemos (flaco, alto) y tiene un estilo de juego similar. Siempre fue el jugador que miré y me gustaría jugar como él. También me gusta mucho Leandro Paredes por cómo juega siempre para adelante, y Alexis Mac Allister, que es una locura.
-¿Qué hablás con tu papá? ¿Qué te aconseja por haber sido futbolista y en ti miso pueto?
-Yole digo que voy a ser mejor jugador que él, je. Lo jodo todo el tiempo con eso. Yo ni había nacido cuando él jugaba, pero siempre le digo en broma que voy a ser mucho mejor que él porque él era medio rústico para jugar (risas). He visto videos de sus goles de tiro libre y le pegaba muy bien. Y por fuera del fútbol, siempre me dice que no le importa el éxito deportivo, sino que sea un buen hijo, que con eso ya está orgulloso. En lo futbolístico, me aconseja mucho sobre posicionamiento y toma de decisiones inteligentes según el partido. Tras salir campeones, me dijo que disfrute, que es una situación especial y única.
-En la Reserva casi todos están desde Infantiles, como en tu caso. ¿Eso te da un plus? ¿Se les inculca desde chicos el sentido de pertenencia y el espejo de jugadores como Lautaro Martínez o Rodrigo De Paul?
-Sí, totalmente. Vivís toda tu infancia con el sentimiento de Racing. Salís a jugar los partidos de otra forma porque querés que el club llegue lejos. Es el club que siempre amé y que siempre voy a amar. Desde chicos nos inculcan que el club va a dejar todo por nosotros y que nosotros tenemos que dejar todo por el club.
-¿Cómo es el el día a día Alberto Campo, el ecuatoriano que fue revelación en la Reserva?
-Es un personaje. Te cagás de risa con él, se la pasa bailando y cantando. Podés estar triste, pero viene él y te cambia el día. En los entrenamientos ya te das cuenta de la velocidad, la pegada y la personalidad alegre que tiene.
-Sos compañero de Leandro "Lalo" Milito, hijo del presidente del club. ¿Cómo es él?
-Lalo es un buen pibe, súper humilde. Nosotros lo tratamos igual que a cualquiera, es un amigo más del grupo para joder y entrenar. Se merece todo lo bueno que le pasa, y las veces que entró lo hizo muy bien.
-Pasaste de Sexta División directo a Reserva sin jugar en Quinta. ¿Cómo asimilaste ese salto físico?
-Lo tomé con mucha responsabilidad. Sabía que la diferencia física era grande, así que aproveché la pretemporada. Con algunos chicos nos quedábamos haciendo bloques extra de gimnasio y pasadas de velocidad para ir acostumbrándonos al ritmo. Eso sirvió un montón.
-También fuiste sparrings de Primera en algunas ocasiones. ¿Qué es lo primero que se nota de diferente cuando subís a entrenar con el plantel profesional?
-Ya al pasar de Sexta a Reserva notás la diferencia de velocidad. Pero cuando vas a Primera es otro mundo: los controles siempre están perfilados, los pases son recontra fuertes (te exigen que los des así), cómo chocan y lo inteligente que son para jugar. No es tan fácil como la gente cree desde afuera, pero estando ahí te vas acostumbrando.
-¿Tuviste charlas con referentes de Primera que jueguen en tu puesto?
-Fui pocas veces, la mayoría como sparring. El año pasado cuando subía bastante, Zuculini me aconsejaba todo el tiempo sobre los perfiles, dar pases firmes y estar constantemente en movimiento. Que alguien con su experiencia te apoye te da muchísima confianza.
-¿Cuáles son tus objetivos a corto plazo para lo que queda del año y el que viene?
-Por ahora seguir concentrado en la Reserva, pero el objetivo más cercano y el sueño de mi vida es poder debutar en la Primera de Racing.
-Se habló de sondeos de clubes importantes como el Inter o el Parma. ¿Cómo manejás esa ansiedad siendo tan chico?
-De todo eso se encargaba mi representante. Yo siempre estuve enfocado en Racing, nunca se me fue la cabeza para otro lado porque este es el club donde sueño jugar, debutar y romperla.
-En Racing el estudio es obligatorio. ¿Terminaste el colegio? ¿Tenés pensado seguir alguna carrera?
-Sí, terminé la escuela el año pasado. Este año me lo tomé libre de facultad, pero el año que viene probablemente arranque a estudiar algo. Lo que más me interesa es Economía y Finanzas, me llevo bien con los números. Mi viejo también me apoya mucho en eso.
AUTORES DE LA NOTA: Nicolás Montalá y Martín Idaberry.
