El regalo del tiempo

Opinión De Alma

Hernando Maderna

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Dicen que el único rival al que siempre respetó el Chino Saja fue al tiempo. Que el reloj, frío y calculador, al final del camino encontró cómo vencer sus manos, hacer sus piernas un poco menos fuertes y hasta quitarle bastante de su pelo. Fue el único partido que Sebastián no supo cómo dar vuelta. Entendió, en el momento justo, que estos 90 minutos se le iban de las manos. Ya habían pasado ese penal ante Quilmes antes del golazo de Bou, una atajada tremenda en Rosario antes de golear a Central y ese abrazo del alma con Diego Milito, su eterno amigo. También, claro, las malas. Solito a cargo del vestuario, una tarde explotó y se peleó con Teo Gutiérrez. Y también se bancó algún cartel en su contra (¿dónde estarán guardados hoy?). Pero se quedó. Un tiempo después, ya consagrado, diría que no se hubiera podido ir con las manos vacías. En España, pero no alejado de Avellaneda, Sebastián Saja hoy cumple 38 años. Suplente en Zaragoza y con la sombra del retiro acechando en sólo algunos días, me animo a decir que sólo será el principio de un camino que tarde o temprano lo traerá de nuevo al club, pero como técnico. El tiempo, ese delantero que supo cómo vencerlo, al menos le dejó un regalo: cuanto más extenso y lejano se hace, más va agigantando la figura de Sebastián en la Academia. Feliz cumpleaños. 

 

 

2 comentarios en “El regalo del tiempo”

  1. El Chino figura !!!!! como jugador y como persona, debería tener un lugar en Racing al igual que Milito como manager o como lo que fuera, debemos respetar a nuestros ídolos

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