O. Santoro: “En el Cilindro murió un tipo al lado mío”

Sentía que algo tenía que cambiar con celeridad. Lo establecido era, para él, inadmisible. Inaceptable. Sin pensarlo dos veces, con determinación, apuntó hacia la persona indicada. Y la encaró para modificar lo que estaba escrito. Se plantó firme el hombre. "El año pasado hice Cuéntame Cómo Pasó, en Canal 7. Me ofrecieron el personaje de un diputado radical e hincha de Independiente. Yo dije: "Hagamos una cosa. Yo soy peronista, pero me banco lo de radical. Pero lo otro, no. Eso si que no lo cambio". La guionista dijo que no había problemas y el diputado pasó a ser hincha de Racing, je. Cada vez que pude, metí a Racing en todos lados. En Costumbres Argentinas, en Campeones... En Costumbres Argentinas éramos dos familias. Una, de Carlos Calvo. El, siempre de Boca. Yo, de Racing. Y poníamos las banderas". Actor reconocido, con participaciones en un sinfín de obras de teatro, de películas en el cine y en TV,  Osvaldo Santoro reparte su vida entre su trabajo de artista, la familia y una pasión llamada Racing. Nunca, ni en sus mejores actuaciones, alcanzó el rostro de placer que le provocaron los títulos ganados por la Academia. No necesitó encarnar ningún personaje para expresar la conmoción que le desató la muerte de un hincha con el que veía un partido codo a codo. Ni el susto que se llevó cuando hizo equilibrio sobre el borde fino de una pared de la que temió caerse en una tribuna y romperse todos los huesos.

Racing sacó y saca de él los sentimientos más genuinos. A sus 70 años, el ex comisario de Polidadron (una de las series televisivas exitosas en las que se desempeñó), hoy forma parte del elenco en la obra Madre Coraje, en el teatro San Martín, con Claudia Lapacó y gran elenco. Un rato después de bajar de las tablas, atendió a RDA para meterse en una película que no es ficción: el andar de Racing. El de ayer y el de la actualidad.

Un actor que ama a la Academia.
Santoro es un fana de Racing desde la cuna. Foto: Osvaldo Santoro.

-¿Cómo nació tu amor por la Academia?

-A ver, bueno, vamos a ir desde el principio. Como buen peronista que soy... Hay algo muy concreto: el estadio, que lo hizo Cereijo (Ramón Antonio), se llama Presidente Perón. Seguramente, a partir de allí, mi viejo me empezó a llevar a la cancha desde que yo tenía cuatro años. Las primeras imágenes que tengo son la cabeza del colorado Rogelio Domínguez en el arco, el verde del césped y la maravillosa celeste y blanca. Hasta que me hice adolescente, iba con mi viejo a la cancha. Después, empecé a ir con mis amigos. Y así, sucesivamente, hasta la fecha.

-¿Estás yendo a la cancha con frecuencia?

-Sí, cuando  puedo. Ahora se me está complicando bastante porque estoy haciendo teatro. Cuando no lo tengo, voy seguro a ver al equipo . Si hay un partido a la mañana, ahí estoy. Pero a la tarde siempre está mi miedo de no llegar a horario al teatro porque sale mucha gente de la cancha y se arma quilombo de tránsito, y todas esas cosas.

-¿Qué equipo recordás más de los que viste en tu vida?

-Sin lugar a dudas, el campeón del mundo en el 67. Yo me acuerdo de haber ido a la cancha con veintipico de años. Iba a verlo perder... Que se entienda esto: llevábamos una racha de 39 fechas sin perder y con mis amigos nos decíamos: 'Que pierda hoy, así dejamos de hacernos mala sangre con este invicto". Pero el equipo terminaba ganando siempre. Y un día perdió, fue con River. Ese Racing tenía un espíritu, un corazón, una entrega... Es lo que siempre les pido a los equipos.

-¿Qué hechos te marcaron más de los vinculados con esta pasión?

-Varias cosas. En 2001, el año en que salimos campeones, antes el partido con Vélez (en el triunfo por 2-0 ante Lanús), en la cancha de Racing sentía que gritaban mi apellido: "Santoooro, Santoooro", escuchaba.. Yo estaba en pleno apogeo porque venía de trabajar el Poliladron, tenía mucho reconocimiento. La cuestión es que Los Racing Stones me invitaron a que fuera con ellos. Me acompañaban mi hermano y mis dos sobrinos: "Ma... sí, me voy", les avisé. "¡Estás loco!", me decían. Y me fui. Me subí arriba de la parecita de una de las bocas de entrada a la popular y me agarraba de la bandera. El cagazo que me pegué fue de locos. Parecía que me iba a caer al precipicio... Son unos cuantos metros hacia abajo, por lo menos 10 ó 15. Y volvía para atrás. Pensé que me mataba, ja. Hasta que pedí que me bajaran. Mis sobrinos y mi hermano, que ya falleció, se querían morir. Después me hice amigos de varios de los Racing Stones.

El actor es un enfermo de la Academia.
Santoro colabora con el departamento de cultura de Racing. Foto: Osvaldo Santoro.

-¿Cómo viviste ese título?

-Fue muy extraño. Porque se dio durante la peor crisis del país. La gente estaba con cara larga. Me acuerdo que en el Obelisco éramos pocos. No podíamos creer que habíamos salido campeones sin que todo el mundo pudiera festejar como lo merecíamos por los problemas terribles que habían en la Argentina. Lo festejamos y nos divertimos, claro, pero fue muy duro realmente.

-¿Y ahora lo ves para campeón de nuevo?

-Yo creo que sí. El torneo es largo. Lo único que espero es llegar a fin de año e irme de vacaciones con Racing arriba, a 10 puntos del segundo. El otro día, en el teatro, un fanático de Boca me dijo: "Ojo, mirá que a nosotros, con La Volpe, se nos escapó un torneo en el final". Le contesté: "¡Andá a la puta que te parió! Qué me importa a mí lo que pasó con La Volpe". Ojalá podamos mantener esto. Si Racing juega mal, a no preocuparse. Pero tener un margen de 10 puntos sería algo extraordinario.

-¿Y qué opinión formada tenés de Coudet?

-Me gusta mucho el Chacho. Los tiene cagando a sus jugadores. Me parece que eso está bueno. Como lo que hizo con Centurión: lo aguantó en su peor momento y después lo dejó en el banco para ir metiéndolo cinco minuto antes de los finales. Es vivo, maneja bien a los jugadores. En eso estamos bien.

-¿Qué te parece Centurión en la cancha y su personalidad afuera?

-Mirá que yo a Blanco lo aprecio mucho, eh. Pero no me gusto cuando en un programa de radio (Esto es Racing) lo mandó en cana diciendo que había ido borracho a una práctica. Tendría que haber hablado con el jugador. A estas personas con problemas claros, hay que tratarlas de otra manera. Ayudarlas, ponerles cuatro psicólogos si fuera necesario. Es un talento que hay que cuidar. Es un diamante en bruto. Ahora, cuando se te va muy de las manos, un cachetazo, je. Qué sé yo... Es impredecible en la cancha. Contra Newell's hizo una jugada que, si terminaba bien... Se llevó a cuatro o cinco rivales. Está loco, qué sé yo. Yo lo quiero.

Un día inolvidable.
El artista visitó al Papa Francisco en mayo de este año. Foto: Osvaldo Santoro.

-¿Cómo sos mientras ves los partidos de Racing?

-Mirá... Tuve mis etapas... Te cuento esta anécdota. Un día vi morir a un tipo al lado mío en el Cilindro. Fue por los nervios. Había un señor mayor, yo era mucho más chico que él. De repente, de tanto que gritó, empezó a sentirse mal. Cayó y se murió en el piso. Fue por un infarto. Esto pasó hace como cuarenta años. Lo llevaron como pudieron al hombre, pero ya había muerto. Yo no llegué a esa instancia de gritar tanto. Porque la idea siempre fue no reventarme la garganta porque tenía que ir al teatro. Hacía lo que podía. Pero a veces se me escapaba un grito y después quedaba disfónico. Con el tiempo fui viviendo los partidos con cierta tranquilidad. Hoy soy más reflexivo. Puedo dar un consejo de viejo choto, pero no importa, je. Decir si está faltando esto o lo otro.

-¿Consejos a quiénes?

-Tengo un acercamiento con el club. Colaboro con el área de cultura, con la gente de ahí. A veces me llaman para filmar videos para socios o para recaudar fondos para las chicas del hockey o del futsal.

-Decías que ahora estás más sereno. ¿Este Racing contribuye a eso?

-Claaaro. Estoy más tranquilo que otras veces. Se ve un equipo competitivo. No te digo que juegue bien: contra Newell's fue un desastre. Pero de repente, es un equipo para confiar. Tiene buenos jugadores, hay dos o tres maravillosos. Está Lisandro, que un día se va a morir en la cancha. No sé cómo hace para correr tanto. Entrega la vida, es impresionante.

-¿Cómo te llega a vos esta previa a la final de la Libertadores entre Boca y River?

-Todo el mundo sabe que soy de Racing. El que es de Racing y me ve por la calle, me saluda y me para a hablar. El que no es de Racing, mirá con cara extraña. Había uno que me preguntó si iba por Boca o River para la final de la Libertadores. Le respondí: "Por ninguno de los dos. Ni en pedo. ¡Qué me importan a mí Boca y River! A mí sólo me importa Racing. Después, mejor si ellos se entretienen con la Copa, así nosotros seguimos sacando puntos".

-¿Te gustaría trabajar en Racing en algún comento?

-No, no, no. Ni aceptaría un ofrecimiento. Soy el secretario de SAGAI (Sociedad Argentina de Gestión de Actores e Intérpretes), que con so ya tengo bastante. Fui Concejal durante cuatro años... Y ahora estoy en el teatro. Estoy cansado. Ser dirigente te desgasta.

-¿Jugabas al fútbol de pibe?

-Jugaba, sí. Casualmente, un amigo que hace como 50 años que no veo me mandó un par de fotos de cuando jugábamos juntos en un equipo al que a veces iban jugadores de la Tercera de Vélez, en Lomas del Mirador. Yo me defendía. Era un wing derecho rápido, jugábamos en un campito en medio del barrio, a tres o cuatro cuadras de la General Paz. Se armaban campeonatos impresionantes. Pero no me dio para jugar en otro lado y tampoco es que me interesó tanto realmente.

1 comentario en “O. Santoro: “En el Cilindro murió un tipo al lado mío””

  1. MORO DE U.S.A

    GRANDE ===SANTORO===ACTORAZO==Y ==RACINGUISTA ==DE. CORAZON. SIEMPRE RECUERDO
    HACE ANASOS TE VI. EN UNA CALLE QUE SE LLAMA ==ZAPATA==DONDE FUI A VER UN AMIGO. CHARLAMOS UN RATO. DE==LA ACADEMIA==DESPUES MI AMIGO. ME DIJO QUE SIEMPRE VIVISTE EN ESE LUGAR DONDE LOS VECINOS SE. SIENTEN ALAGADO. DE QUE SOS DEL. BARRIO. UN ABRAZO CHAU. MORO DE U.S.A

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