Racing y Vojvoda necesitaban un arranque firme. En realidad todos. Porque también nosotros, los hinchas, queríamos ver al equipo en acción y que se vieran cosas positivas. Con mesura, sin subirse a ninguna moto ni mucho menos, el inicio es positivo. Mucho más si se toma como referencia lo que fue el semestre pasado y cómo se terminó. Un ciclo nuevo, con otro entrenador y sabiendo lo mucho que le había costado a este equipo los partidos mano a mano y jugar de local. Hasta el momento, aprobó en los dos aspectos.
A tal punto que ayer la gente se fue contenta del Cilindro y no sólo por el triunfo. Como hacía tiempo no se veía, hubo ratos de conexión entre el equipo y la tribuna. Ya sea por la aparición de algunos juveniles como Tello y Escudero (que rindieron bien) o por otra actitud que se vio en cancha de los jugadores. Algunos aspectos positivos que se notaron y, lo mejor, que se evolucionó con respecto al triunfo ante Defensa y Justicia. Porque la Academia jugó mejor este viernes en el Cilindro que la semana pasada por Copa Argentina. Y eso es bueno.
Pero también era importante para Vojvoda. No es fácil para él tener que ocupar el lugar que está ocupando. No por su rol, ya que tiene experiencia y hace tiempo que es entrenador. En esta caso, la complejidad inicial tenía que ver con la presión de tener que ocupar el lugar de un ídolo que logró cosas importantes y no se fue de la manera deseada. Y ahí apareció lo primero positivo porque logró que eso no se pusiera en escena. Con un equipo intenso, yendo a buscar y sacando ventaja, logró imponerse.
Los aspectos positivos del Racing de Vojvoda en este comienzo
Lo primero, y obvio, son los resultados. En sus primeros dos partidos como técnico de Racing, logró dos triunfos. Puntaje ideal en este comienzo, con dos duelos complejos. El primero porque se dio en Copa Argentina en un partido de eliminación directa y se lo sacó de encima con un contundente 4-1. Y ahora ante el Lobo, llevaba seis partidos sin ganarle sumado a que en el Cilindro en este 2026 la venía pasando mal. Pero le ganó bien. Salvo un momento de desatención, dominó durante todo el partido.
Sacando el resultado, que suele ser consecuencia de cosas positivas, hay otros aspectos que al menos suenan interesantes. En los dos partidos comenzó con una intensidad muy alta. Ante Gimnasia más que con Defensa y Justicia. Pero en los dos partidos la premisa fue salir a presionar alto, poner mucha gente en campo rival y buscar pegar la primera piña. Las dos veces le salió. Y este viernes en el Cilindro salió a jugar como debe jugar un equipo en su casa. Fueron unos primeros 20 minutos donde dominó con la pelota, con la presión y jugando.

Un equipo que busca tener mucha intensidad, que presiona y que cuando tiene la pelota juega. Apuesta a las sociedades internas y al juego que le puedan dar los volantes para ir sumando gente arriba. Sin ser tan vertical, pero tampoco con una posesión pasiva que aburra. Así logró hacer seis goles en dos partidos, y eso que esta segunda fecha la jugó sin nueve ya que no estuvo Maravilla Martínez. Se ve un equipo dinámico, con mucha movilidad y buscando tener siempre la pelota.
Para eso fue clave otro aspecto positivo. El nivel de Miljevic. Por él pasan todas las pelotas y el juego del equipo. Se lo ve muy activo, con muchas ganas y metido. Presionado, jugando y dando esa pausa y claridad que se necesita. Claro, el equipo busca jugar al fútbol y casi ni se ven pelotazos. La pelota pasa siempre por él y por Santiago Sosa y eso hace que todo sea más armonioso. Y una de las cosas por la que Matko está mejor es por Vojvoda, por su idea y porque lo hace jugar 15 metros más arriba, mucho más cerca del área rival.
Racing empieza a dar buenos indicios en este arranque. Se lo ve más firme y más solido, aunque todavía hay mucho por mejorar. Sostener lo bueno en el tiempo, manejar mejor los tiempos de partido e intentar empezar a lograr más firmeza atrás, aunque ayer la defensa era casi toda nueva. Vojvoda sabe que empezó con el pie derecho. Ahora es momento de dar un par de pasos de seguridad.
