Tano Facciuto: "Con Coudet no coincidíamos en la forma de liderar"

Con tono amable, cortés y relajado nos atiende desde Villa Martelli, su barrio de toda la vida, Damián Facciuto. El Tano, aquel mediocampista que tuvo dos ciclos en la Academia en la década del 90', repasa junto a RdA su trayectoria dentro del fútbol; sus inicios en la primera de Argentinos Juniors, su llegada a Racing, los recuerdos de aquel equipazo de Miguel Brindisi, su época de cama solar, su retiro como futbolista profesional, sus andanzas como intermediario, su experiencia de trabajar como ayudante de campo del Chacho Coudet y el camino que viene recorriendo para trabajar como entrenador. No te pierdas esta linda entrevista con un tipo que respira fútbol y siente un cariño muy especial por Racing.

 

-¿En qué localidad naciste y cómo arranca tu pasión por el fútbol?

- Nací y todavía vivo en Villa Martelli, sin dudas mi lugar favorito. Me crié jugando a la pelota en la calle. No vengo de una familia muy numerosa porque éramos dos hermanos. Mi viejo falleció cuando yo tenía ocho meses y luego mi mama se volvió a casar y pasé a tener un hermano más. Por suerte tenía muchos primos y amigos futboleros. Me acuerdo que volvíamos locos a los vecinos del barrio con los pelotazos, je.

-¿En qué club de barrio te formaste de pibe? ¿Siempre jugaste en el medio de la cancha?

- Jugué mucho en la Sociedad de Fomento de Villa Martelli, después en Los Andes de Munro, pasé por Padilla. Mi historia es curiosa porque arranqué jugando al arco, no era la gran cosa pero me las rebuscaba. Hasta que a los 12 años, ya en Chacarita, me mandaron a jugar de 5, probablemente porque tenía buen estado físico. En Argentinos Juniors ya me empezaron a correr más para la derecha, más allá de que a mí me gustaba ser volante central.

-¿Qué referentes tenías en tu posición?

- Tengo que confesar que yo de chico era de River y todos los domingos mi tío nos llevaba a la cancha, por lo que los domingos iba al Monumental y los sábados a la cancha de Chaca. Los jugadores que más me gustaban eran el Chacho Cabrera, J.J López, el Negro Enrique y el Checho Batista.

-¿Cómo es tu llegada y tu debut en la Primera de Argentinos Juniors?

- Yo jugué varios años en las Inferiores de Chacarita hasta que hubo un tema con mi pase y me voy en edad de séptima a jugar en el Bicho. En Argentinos jugué en todas las categorías y debuté en la Primera el 20 de Septiembre de 1992 en un partido en cancha de Lanús. El que me puso en Primera fue Patricio Hernández, que me había concentrado para varios partidos, pero siempre quedaba afuera del banco hasta que ese día me llevó al banco y me tocó entrar. Como todo debut fue algo increíble.

- Tus buenos rendimientos en esos primeros años de carrera en Argentinos Juniors llamaron la atención de Racing ¿Cómo te enteras del interés de la Academia y cómo se da tu arribo a Avellaneda?

- Yo estaba de pretemporada en Córdoba con el Bicho y nuestro técnico era el gran Pato Pastoriza. Yo a él lo quería mucho, porque siempre me aconsejaba de la mejor manera y es él quién me avisa que me quería Racing, que en ese mercado de pases hizo toda una revolución de contrataciones de la mano de Pedro Marchetta. Llegaron Pompei, Capria, el Chelo... Lamentablemente, algunos llegamos con algunas lesiones. A mí me costó ponerme a punto en lo físico. Llegar a Racing fue algo fabuloso y fue un cambio muy grande para mí, desde el estadio, la gente, los compañeros, las exigencias, la presión, absolutamente todo. Mi debut con la camiseta de Racing si mal no recuerdo fue contra Belgrano en cancha de Vélez, donde hicimos de local algunas fechas con tanta mala fortuna que, en una de las primeras jugadas, me lesioné un hombro.

- ¿Cómo asimilaste en tu cabeza el tema de ir a jugar a un equipo grande como Racing?

- No fue algo sencillo, porque Racing hacía como 30 años que no ganaba un título en el plano local, entonces se mezclaba la ilusión con la ansiedad y el nerviosismo. Era un combo de exigencia, responsabilidad y a la vez muchísima satisfacción porque a cada lado donde íbamos la gente nos acompañaba a lo loco. Recuerdo como si fuera ayer el primer partido de aquella linda campaña del Apertura 1995, un viernes o sábado por la noche en cancha de Ferro contra Argentinos. A mí no me tocó jugar porque estaba poniéndome a punto, pero recuerdo las tribunas colmadas de gente de Racing, entusiasmadísima con todos los refuerzos y el equipo que se había armado.

MÁS NOTICIAS  La lesión de Tobías Rubio, el pibe que seguía Gago

- ¿Cómo era Marchetta como entrenador?

- Pedro tenía una forma particular de ser, era un tipo que en líneas generales tenía buen trato con los jugadores y te hacía reír mucho. Al principio había un idilio entre jugadores, entrenador y dirigentes. Con el correr de los partidos se empezó a notar que había cortocircuitos entre los dirigentes y el técnico y eso quieras o no a veces salpica al plantel. Después empezaron a existir algunos incumplimientos de pago y ahí se empezaron a vivir situaciones que están lejos de ser ideales para hacer buenas campañas. Había quilombo hasta para definir los lugares en los que íbamos a hacer los entrenamientos diarios. Hubo partidos que estuvimos al borde de no concentrar: cuando estábamos armando el bolso para irnos a casa a dormir, aparecía la guita con los meses que nos faltaban. Toda esta situación, más allá de que no se dieron algunos resultados, son los que terminan desgastando a Marchetta y por eso asume Miguel Brindisi al poco tiempo.

-Con la llegada de Brindisi reaparecieron los buenos resultados y quedaron ahí nomás del título.

- Si, verdaderamente se nos dieron los resultados rápido y metimos  3 0 4 victorias al hilo, jugando muy pero muy bien al fútbol, cosa que nos permitió pelear el torneo hasta el final. El punto más alto del equipo fue en esos partidos contra Lanús, Newell’ s, Boca, Gimnasia….

Facciuto formó parte del equipo que le ganó 6-4 a Boca en la Bombonera.

-¿Cómo fue estar dentro de la cancha el día que Racing le metió 6 goles a Boca en la Bombonera, dándole la bienvenida a Macri como presidente del club de la Ribera?

-  Fue algo extraordinario por donde se lo mire, porque ellos tenían un equipazo con Maradona a la cabeza, con todo el efecto que a uno le produce tenerlo al Diego enfrente. Arrancamos muy enchufados el partido y a los pocos minutos ya nos pusimos varios goles por encima. Tuve la suerte de participar en el primer gol del Mago. Recuerdo que el Chelo y el Piojo volaban en todas las contras que teníamos. Cuando parecía que se viene un aluvión de goles nuestros, Maradona hace dos genialidades y Boca se pone a tiro. Por suerte en el segundo tiempo salimos con las mismas o más ganas que en el primero y lo liquidamos con una actuación memorable de Capria y de todo el equipo.

-¿Cuánto les jodió en esa última fecha saber que Independiente no le hacía fuerza a Vélez en Avellaneda, mientras ustedes jugaban en Santa Fe contra Colón?

-Puff, una banda, porque nosotros arrancamos ganando el partido con gol del Piojo López y en cuanto preguntamos cómo iba Vélez con Independiente para saber si llegábamos a un desempate, nos dijeron que iban ganando los de enfrente 2 a 0 y eso nos golpeó fuerte, tal es así que terminamos comiéndonos una goleada en el Cementerio de los Elefantes.

- ¿Que palabras utilizarías para describir a Brindisi como entrenador?

- Un tipazo, un señor y un técnico bárbaro. Me ayudó mucho en lo humano y creo que el mejor halago que tengo para hacerle es que es una grandísima persona, de las mejores que conocí en mi vida.

-¿Qué se siente convertirle un gol a Independiente en un clásico?

- Fue algo hermoso porque en ese partido ellos nos iban ganando 1 a 0 en nuestra cancha y estuvieron cerca de liquidar el partido. Entré en el segundo tiempo y pude convertir el empate para toda la alegría de la gente. Ese gol también me ayudó mucho en lo personal para recomponer mi relación con algunos hinchas, que quizás no me querían del todo o era un poco resistido en mis comienzos en el club. Yo seguía al pie de la letra las indicaciones de los técnicos y a veces no tenía un rol ofensivo en la cancha, sino más de marca.

-¿Cuál fue el jugador de aquel Racing con el que mejor te llevabas fuera del campo y cuál fue el que más te vislumbro dentro del mismo?

- La verdad que era un grupo bárbaro, muy sano y muy frontal. Si había que decir algo se decía de frente y sin tapujos. Había tipos fenomenales como Nacho, Teté, el Negro Galván, el Mago, el Piojo, Tito, el Chelo, Chacoma, Michelini, Galván. Después había varios pibes como Bocha Ramírez, Javi Lux, Chanchi Estévez, Zanello, Gastón Pezzutti. Y me olvido de muchísimos.

"Con el Chacho teníamos diferencias en la forma de liderar", le contó el Tano a RDA.

- ¿Cuál fue tu mejor partido en esa primera etapa en Racing?

- Quizás no haya sido el más vistoso pero creo que cumplí a la perfección lo que me había pedido Brindisi en el partido que le ganamos a Gimnasia para clasificar a la Copa Libertadores del 97. Esa noche en cancha de River el gol lo mete Delgado y a mí me tocó marcar al mellizo Gustavo.

- ¿Por qué te vas a Rosario Central a mediados del 96’?

- Porque, por suerte, el Coco Basile me fue de frente y me dijo que iba a venir el Cabezón Marini en mi lugar. Me pareció un gesto de mucha calidad humana el haber sido sincero conmigo y de ahí me voy a Central, por pedido de Don Ángel Tulio Zof. En Central me fue bastante bien en lo futbolístico y tuve mucho ritmo, aunque Racing se extrañaba y fue raro enfrentarlo, de hecho le ganamos 5 a 0 en una primera fecha y fue una sensación rara.

MÁS NOTICIAS  La dirigencia de Racing le abrió la puerta a Novillo

- Volvés a Racing a mediados de 1997 y terminás jugando en el equipo del Coco..

- Cuando vuelvo del préstamo en Arroyito, me vuelve a encarar el Coco y con una voz ronca inconfundible me dice: 'Yo no suelo hacer jugar a los que vuelven de estar a préstamo, pero vos si vas a jugar conmigo'. Un maestro, un tipo con muchos códigos. Terminé jugando bastante con él, tanto en el torneo como en la Supercopa. Hasta le metí un par de goles a River, pero ahí nos vinimos barranca abajo en cuanto a resultados y después llegó Babington.

-¿Cómo era tenerlo al Inglés en el banco?

- También un tipo honesto y sincero con los jugadores, para mí un caballero. Lamentablemente perdimos un montón de partidos en ese torneo y el club estaba repleto de problemas institucionales y económicos. Babington agarró un fierro caliente pero así y todo lo supimos sacar a flote.

- A la temporada siguiente llegó Ángel Cappa pero no llegaste a jugar con él...

- No, justo cuando llega Ángel, que era un tipo del cual había escuchado grandes comentarios, me agarra una hepatitis fuerte y ahí entré en un bajón importante porque quedé casi un año sin jugar. Lalín venía diciéndome que iba a seguir en Racing, pero después me termina volviendo a Argentinos Juniors. Ese año fue durísimo en todo aspecto porque no tuve nada de rodaje.

- En ese segundo paso por Argentinos Juniors fuiste compañero de Diego Cocca. ¿Ya se veía en aquel momento que iba a ser director técnico?

- Si con Diego compartí ese plantel en el Bicho. Él era una tipo más serio que yo y muy ordenado tácticamente. Tenía mucha presencia y sabía pararse muy bien dentro del campo. No me sorprende que le haya ido tan bien y que en Racing haya podido consagrarse, porque desde ese momento te dabas cuenta de que era muy ordenado y entendía mucho del juego.

- Eras un abonado a la cama solar. ¿Cómo arrancaste con el tema de estar bronceado durante las cuatro estaciones del año?

- Jaja, todavía estoy pagando las consecuencias de esa etapa. Yo era muy amigo del dueño de un solárium y le metía con todo cada vez que podía. La verdad que quedaba naranja, pero en esa época capaz se usaba tener ese tono, je. La gente en la cancha me respetaba esos rayitos de sol.

- Tuviste un gran paso por la segunda división del fútbol francés y te retiras en Instituto de Córdoba. ¿En qué momento te empieza a sobrevolar la idea de ser entrenador o formar parte de un cuerpo técnico?

-La verdad que lo empecé a tener en la cabeza en mi última época como jugador. A mí me representaba Jorge Cyterszpiler  y todo su equipo de colaboradores, entre los cuales estaba Adrián De Vicente, un amigo que me dejó muchas enseñanzas y que siento todos los días su partida. Con De Vicente fui compañero como jugador, concentré la noche anterior a ese 6 a 4 con Boca con él y Teté Quiroz. Era una persona bárbara, le encantaba el rock & roll como a mí, me agarra una melancolía tremenda cada vez que pienso en él. Volviendo al tema de la idea de técnico, también pasé a formar parte de ese equipo de colaboradores de Cyterszpiler porque al haber jugado muchos años en Francia, dominaba el idioma y era como un intermediario con los clubes de allá. Hice ese laburo varios años. Se me había vuelto a ir la idea de ser técnico hasta que Coudet cuando va a Central me ofreció a ir con él pero no acepté porque justo estaba mi señora acá en Buenos Aires cursando un embarazo de alto riesgo y quería quedarme acá para acompañarla. No agarré en ese momento con Chacho como ayudante de campo pero si al poco tiempo empecé a prepararle videos del rival, con edición de jugadas y material que pudiera serle útil a su cuerpo técnico. Luego, empecé a hacer análisis sobre el juego de Rosario Central y a partir de esos trabajos es que él me elige como ayudante de campo para acompañarlo a los Xolos de Tijuana en México. El laburo que fui haciendo con los videos te abre bastante la cabeza para redescrubir aspectos del juego.

- Al Chacho de todas formas ya lo conocías de antes…

MÁS NOTICIAS  Chila Gómez contó qué le pasó en el gol a Racing

- Si, a Chacho lo conozco desde cuando éramos pibes, del barrio, teníamos amigos en común. Él era de Saavedra y yo de Martelli. Si bien nunca fuimos amigos, siempre coincidíamos en varios lugares y teníamos buena onda. Siempre tuvimos dos grupos de amigos distintos y nos encontrábamos.

- Hasta coincidieron en que jugaban ambos como volante por derecha..

- Sí, pero él jugaba mejor igual eh, ja. Yo le ganaba en cama solar, pero él también era de hacerse cualquier mamarracho. Pasa que cuando uno es joven se anima a cualquier cosa, piensa que es eterno. Después fuimos madurando, aunque siempre fuimos tipos de mucho asado, de mucha sobremesa.

- ¿Era jodido prepararle los videos al Chacho para su Rosario Central?

- La verdad que para mí estuvo muy bueno poder hacer eso y él me tenía mucha confianza y siempre me pedía cosas nuevas en las ediciones, pero todas cosas que sumaban para su equipo y su estrategia. Con el tiempo se iban aceitando los videos del rival y también de Central.

-¿Cómo fue la experiencia de haber sido el ayudante de Coudet en Tijuana? El resultado deportivo no acompañó..

- La experiencia fue genial, porque tenía mucha responsabilidad al frente del grupo con él. Una lástima que los resultados no se hayan dado, pero cuando no se dan uno se da cuenta que se habían cometido errores y debe asumirlos. Más allá de los resultados fue una experiencia que me sirvió muchísimo de cara al futuro.

- ¿Qué opinión tenés del tema de que a los equipos de Coudet se le cuestiona mayor efectividad en  los partidos llamados “importantes”?

- Para mí no hay que buscarle tanta explicación, sigo muy de cerca a Racing y para mí los partidos que se le han escapado han sido una combinación de aciertos rivales y también de mala suerte. No hay que buscarle muchas explicaciones a este asunto, muchas veces no se gana por merecimiento, pero lo que tiene que dejar tranquila a la gente es que la Academia viene superando a todos los rivales. Después el fútbol tiene variables y también imponderables.

Facciuto trabajó como ayudante de campo del Chacho en Tijuana.

-¿Por qué no seguiste trabajando con Chacho luego de la experiencia en México?

- Con Chacho no coincidíamos en la forma de liderar y esas diferencias hicieron que no sigamos trabajando juntos. No terminamos a las piñas ni nada por el estilo. Nos dijimos las cosas de frente y nada más.

- ¿Seguís en contacto con Coudet?

- Con Chacho no, pero si sigo en contacto con otros muchachos que también conformaron aquel cuerpo técnico.

- ¿Creés que el hecho de ser tan pasional como es Chacho le suele jugar en contra en su rol como director técnico?

- Cada uno tiene su esencia y es muy difícil cambiar eso, hay que aceptar al otro. Que sea distinto no quiere decir que esté mal. Chacho está haciendo una gran carrera y tiene muchísimo mérito.

-¿Sentís que la gente de Racing se siente identificada con el juego que pregona Coudet?

- Sin lugar a dudas. A la gente de Racing le gusta que el equipo vaya para adelante y es lo que él quiere impregnar desde el primer minuto. A los hinchas les gusta el equipo.

- Dentro de los jugadores que tuviste en ese plantel de Xolos estaba Gustavo Bou. ¿Qué me podes decir de él y que análisis haces de su momento actual en Racing?

- Bou es un fenómeno en todo sentido. Lo único malo es que no le gusta cabecear, je. Pero quedate tranquilo que lo suple con otras cosas. Tiene unas condiciones extraordinarias y no me cabe duda de que va a volver a tener ese nivel con el que maravilló a todos en Racing. Además, te repito, es una persona estupenda. Hoy en Racing tiene bastante competencia en la ofensiva: Cristaldo es un pibe que hace un tremendo esfuerzo físico y que ha logrado superar una situación de vida difícil. De todas maneras, yo creo que con el correr de los partidos Bou va a volver a ser el que conocemos todos y seguir dándole muchas alegrías a los hinchas.

Sus ganas de ser técnico

-¿Estás a la espera de que surja alguna chance para dirigir? ¿Te gustaría ser la cabeza visible del cuerpo técnico?

-Sí, estoy esperando que surja algo, tengo el cuerpo técnico ya preparado, pero tampoco me vuelvo loco. Entiendo que, como está el país, hay cosas más importantes que el fútbol. Cuando llegue la oportunidad estaré preparado para dar lo mejor de mí con todo lo que fui aprendiendo en este tiempo.

-¿Con que jugador del plantel actual de Racing te sentís identificado?

- Con Augusto Solari. Igual, él es mucho más completo, je. Lo veo más rápido, con mayor llegada al gol y mejor retroceso.

1 comentario en “Tano Facciuto: "Con Coudet no coincidíamos en la forma de liderar"”

  1. Este producto aclama con poder incrementar tu potencial y darte una erección duradera y fuerte como un tronco. Averigüemos y revisemos este producto a fondo. El Macho es un producto que hará exactamente eso, convertirte en un Macho. Es un producto multicomplejo en presentación de gotas para que puedas diluirlo en cualquier bebida, funciona bastante fácil y consiste en estimular la circulación sanguínea mejorando y prolongando la erección. titan gel gold premium En los últimos diez años, los fondos del equipo de prevenciones de la fosfodiesterasa de tipo 5 (PDE-5) representan el inicial de la línea de terapijsku en el tratamiento de esta condición. La forma de vida de las modificaciones mejorar el estilo de vida, un gran paso hacia kvalitetnijem vida sexual.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba