Racing y una sana costumbre copera

Dicen que lo bueno dura poco. Pero en el mundo Racing no existen las frases hechas ni los conceptos trillados. Este equipo de Coudet ha demostrado saber cómo reponerse de los traspiés y de los momentos no tan placenteros. El triunfo del domingo por 1-0 ante Estudiantes significó la clasificación a la Copa Libertadores 2020, lo que hizo olvidar rápidamente la pronta eliminación en la Sudamericana de la semana pasada, ante Corinthians.

La Academia se aseguró como mínimo un cuarto puesto en la Superliga. Esto posibilita al conjunto de Coudet a jugar por lo menos, un repechaje. Claro que el objetivo es salir campeón y que consecuentemente, ese primer puesto le otorgue la clasificación directa a fase de grupos del máximo torneo continental.

Pero la noticia más importante es que Racing afrontará una competencia internacional por sexto año consecutivo. Desde 2015 se ha codeado ininterrumpidamente con los grandes equipos del continente. Sus participaciones fueron en la Copa Libertadores 2015, 2016 y 2018, y en las Copa Sudamericana ediciones 2017 y 2019.

Su lapso de presencias más largo en torneos continentales había sido entre 1988 y 1999. Fueron 11 años dedicados a jugar copas internacionales: Supercopa desde 1988 hasta 1997, la Recopa y Copa Interamericana 1988, las Libertadores 1989 y 1997, la Copa Máster 1992 y la Mercosur 1998 y 1999.

Un lustro internacional

En 2015, Racing volvía a la Copa Libertadores después de 12 años. El equipo de Diego Cocca realizó una buena primera fase donde compartió la zona con Deportivo Táchira, Guaraní y Sporting Cristal. Fue así como logró el primer puesto en el grupo ocho con 12 puntos, eliminó en octavos a Montevideo Wanderers y se volvió a ver la cara con Guaraní en cuartos. Tras caer en Paraguay por 1-0, fue eliminado por un magro empate sin goles en Avellaneda.

La edición 2016 destinó a la Academia con un grupo bravo. Bolívar, Deportivo Cali y nada más y nada menos que Boca. Pero eso no impidió la clasificación del conjunto dirigido por Facundo Sava. Su segundo puesto en el grupo tres lo cruzó con Atlético Mineiro. Primero en Avellaneda, luego en Belo Horizonte. Empate sin goles en casa y pese a haber sido más, caída por dos a uno en Brasil. Otra eliminación dolorosa y consecutiva.

Un año más tarde, todos los cañones apuntaron a la Copa Sudamericana. El conjunto comandado por Cocca eliminó sin problemas en primera fase a Río Negro Águilas de Colombia.

En la segunda fase, Racing aplastó categóricamente al DIM, también cafetero: seis a tres en el global. En octavos llegó un viejo conocido: Corinthians. Empate en uno en San Pablo y parda sin goles en el Cilindro. Pero otra vez la ilusión se quedó en el camino. En cuartos la Academia perdió por la mínima en Asunción ante Libertad y en Argentina no pudo convertirle. Chau copa.

En 2018 la Academia volvía a ilusionarse, esta vez con Coudet. Lo que parecía el grupo de la muerte por tener que compartirlo con Cruzeiro, Vasco Da Gama y la U de Chile, se transformó en vitalidad pura. Racing se clasificó segundo con 11 puntos. Las mismas unidades que el líder Cruzeiro, que accedió primero por mejor diferencia de gol.

La partida de Lautaro Martínez dejó al conjunto de Avellaneda sin su goleador de la copa y la historia ya es conocida. Eliminación dolorosa ante River con una apabullante derrota por tres a cero en el Monumental.

La edición 2019 de la Copa Sudamericana encontró esta vez a un Racing enfocado totalmente en el torneo local. La parda 1-1 en Brasil en treintaidosavos invitaba a creer que se podía avanzar de ronda pero claro, el partido de vuelta lo encontró a la Academia compenetrado con la Superliga. Mix entre titulares y suplentes, empate también 1-1 y eliminación por penales.

Otra más, que no socavó profundamente porque la cabeza está en otro lado. Pero sí echó a perder otro año internacional para el club de Avellaneda. 

Foto: @RacingClub

 

5 comentarios en “Racing y una sana costumbre copera”

  1. Tampoco la pavada, a la supercopa, la jugaban sólo por haber sido campeón de la Libertadores en algún momento. Racing, jugó la Libertadores 89 y recién volvió a jugarla en 1997, equipo que no tuvo suerte, ese año era campeón, a los gallinas, los habíamos eliminado en el propio gallinero. También en ésa época sólo había dos representantes por cada país, lo que hacía más difícil participar, además de haber muy buenos equipos, era difícil llegar a instancias decisivas. Hoy juega la Libertadores cualquier equipo con una buena campaña.

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